La amistad que unió al equipo rumbo al histórico bronce del baloncesto 3×3

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El abrazo entre David Monterroso, Miguel González, Donaval Ávila y Herlin Rodríguez celebró más que una medalla. Tras vencer a México y conquistar el histórico bronce del baloncesto 3×3 en los Juegos Centroamericanos y del Caribe Santo Domingo 2026, los seleccionados guatemaltecos compartieron una alegría construida sobre años de amistad, confianza y esfuerzo colectivo.Aquel 3 de agosto, en las instalaciones del Malecón Deportivo de Santo Domingo, el combinado nacional se impuso por 21-12 en el partido por el tercer lugar y se convirtió en el primer equipo guatemalteco de esta modalidad en conquistar una presea en unos Juegos Centroamericanos y del Caribe. El triunfo llegó después de una ajustada derrota por 18-17 frente a República Dominicana en las semifinales.Ante ese golpe, el equipo encontró en la confianza mutua y el respaldo entre compañeros la fuerza para afrontar el siguiente desafío. La amistad, uno de los tres valores olímpicos promovidos por el Comité Olímpico Internacional, adquirió así una expresión concreta: acompañarse en la derrota, reconocer el aporte de cada integrante y luchar por un objetivo compartido.“La unión del grupo fue importante para alcanzar el éxito en Santo Domingo. Antes de los Juegos fortalecimos el vínculo de la amistad con un campamento de una semana, lo cual nos ayudó bastante porque dentro y fuera de la cancha siempre estuvimos en sintonía”, expresó David Monterroso, seleccionado nacional.Monterroso, conocido entre sus compañeros como “Davison”, explicó que el respaldo de las autoridades deportivas permitió realizar ese campamento en Santo Domingo. Además de la preparación deportiva, la experiencia les ofreció tiempo para convivir y fortalecer el entendimiento entre los cuatro integrantes.“Considero que la amistad es un vínculo importante que refuerza esa lucha por hacer bien las cosas en la cancha. Tener la oportunidad de reunirnos en un campamento fue importante porque no habíamos tenido el tiempo de trabajar juntos durante varios días”, aseguró.Para David, el respeto por el trabajo de cada compañero también fue fundamental. Valorar el aporte de todos, sin importar quién destacara en cada encuentro, fortaleció la confianza y el compromiso con el equipo.“Para mí, durante esos días en Santo Domingo hubo química, garra, confianza y respeto por el trabajo del otro, sin importar quién fuera la figura del partido. Ahora el reto es mantener esa convivencia después de la competencia”, destacó.El oro en los Juegos Centroamericanos 2025 y el histórico bronce en Santo Domingo 2026 forman parte del camino compartido por David Monterroso, Miguel González, Donaval Ávila y Herlin Rodríguez. Sus experiencias muestran cómo la amistad puede fortalecer el desempeño colectivo y dar sentido a los esfuerzos de cada integrante.Más allá del podio, el reto del equipo es cuidar esa convivencia. En el apoyo ante las dificultades, el respeto por el trabajo de cada compañero y la alegría de compartir los triunfos, la amistad encuentra una expresión que trasciende la cancha.The post La amistad que unió al equipo rumbo al histórico bronce del baloncesto 3×3 first appeared on Antorcha Deportiva: Deportes Guatemala.