Jill Mather se jubiló en 2020 pensando que por fin había llegado el momento de bajar el ritmo. Después de décadas trabajando en el sector de la restauración, con jornadas que podían alcanzar las 80 horas semanales, la mujer quería dedicar esta nueva etapa de su vida a viajar, descansar y reencontrarse con sus amigos. Sin embargo, la llegada de la pandemia de Covid-19 cambió sus planes y la llevó a pasar mucho más tiempo en las calles de su barrio Chatsworth, en California.Seguir leyendo....