Considerar una casa prefabricada como recurso habitacional implica tener en cuenta una serie de factores que condicionan la decisión final. El primero y fundamental es el del espacio. La idea clásica de este tipo de soluciones para vivir exigía perder zonas de ocio o descanso en la casa, pensando en lo imprescindible. Hoy en día, los fabricantes quieren que esa sea la última preocupación del comprador.Para demostrarlo, este tipo de viviendas modulares se adaptan a la dinámica del mercado: espacios abiertos para las zonas comunes y estancias privadas en un número suficiente como para poder acoger a familiares y amigos sin tener que pedirles que pasen sus noches en la cuestionable comodidad de un sofá cama.En ese punto, la casa remolcable Cascade Park desarrollada por Zook Cabins, responsables entre otros del modelo Aspen, es el mejor exponente de que una residencia de dimensiones reducidas y capacidad para ser transportada por carretera e instalada en diferentes puntos, sin ataduras, no exige limitar la vida social ni la recepción de huéspedes entre sus cuatro paredes, pues ofrece hasta tres dormitorios en los que pueden descansar perfectamente seis personas.Dimensiones por encima de la media para ganar en distribución horizontal y vertical ❮ ❯ La clave para ello está en una longitud suficiente como para pensar en una distribución horizontal extensa, una amplitud lateral que crece con respecto al estándar convencional de las viviendas remolcables y una altura que sirve para que la sensación de área sea, además, práctica. Así, la Cascade Park se presenta con 9,5 metros de largo por 4 de ancho, lo que sitúa su espacio interior aprovechable en la nada despreciable cifra de 38 metros cuadrados.Se trata de una vivienda remolcable que se instala sobre un remolque de cuatro ejes y que, debido a ese extra en distancia entre paredes laterales, requiere de un permiso especial para circular por carretera. No obstante, el haber apostado por esas medidas superiores a lo convencional en este tipo de residencias invita a pensar en periodos prolongados en un mismo destino.El exterior de la casa Cascade Park está revestido en metal negro y madera y recuerda a estilos como el del modelo Summit. El interior, sin embargo, ofrece una imagen en la que el tono blanco de las paredes contrasta con el negro de las puertas que dan acceso a los diferentes cuartos, mientras el suelo cuenta con vinilo en tono de madera de abedul. La amplitud y los tonos claros que priman en la zona central ofrecen una estampa en la que la luz resalta gracias a las ventanas que salpican la fachada principal y trasera, ofreciendo entradas múltiples a la iluminación natural.Concepto abierto y contraste de iluminación en el núcleo social ❮ ❯ Ya en el interior, lo primero que destaca es el concepto abierto de este modelo. Un primer vistazo presenta el salón, la cocina y las puertas y escaleras que invitan a cada una de las estancias que conforman la vivienda. Comenzando por el salón, se trata de un espacio que se sirve bien de los cuatro metros de ancho, ofreciendo un lugar principal tanto para un sofá de tres plazas como para una mesa de comedor que puede acoger cuatro comensales.La anchura extra con la que cuenta la Cascade Park luce, pero sin duda son la longitud y la altura las que le dan la oportunidad de multiplicar sus posibilidades. Junto al salón, que cuenta con ventanas a ambos lados, se encuentra la cocina. Se trata de un dependencia reducida pero que tiene el equipamiento básico imprescindible: fuego de inducción, microondas, frigorífico con apartado superior para congelados y un fregadero de acero inoxidable, además de armarios y estanterías sobre la zona de cocinado para ganar en almacenaje.Dormitorios en planta baja y un altillo para huéspedes ❮ ❯ El concepto abierto de salón y cocina deja paso a las estancias en las que se agradece mayor intimidad, como las habitaciones y el cuarto de baño. Este se ubica junto al salón y pegado a uno de los dos dormitorios de la planta inferior. A él se accede a través de una puerta corredera tipo granero, que permite maximizar el espacio y está equipado con inodoro con cisterna, un lavabo de diseño propio para esta casa y un plato de ducha que crece con respecto al cuadrado habitual que se instala en las casas remolcables.La planta baja la completan dos dormitorios cuya presencia se asemeja más a cualquier dormitorio que se podría encontrar en un apartamento clásico que a lo que se puede ver en las casas prefabricadas. En ambos se puede estar de pie sin ningún problema y ofrecen lugar de sobra para una cama doble. Incluso guardan un sitio para colocar una mesilla de noche.El primero de estos dormitorios se encuentra junto al acceso al baño y conecta con el salón. También una puerta corredera ha sido la solución escogida para separar ambas dependencias. El segundo tiene su puerta de entrada junto a la cocina y, en ese caso, no aprovecha la altura máxima por una razón de peso como es brindar el último logro de la casa diseñada por Zook Cabins: una tercera estancia en altura.Junto a la entrada a ese segundo dormitorio ubicado próximo a la cocina se ha instalado una escalera que invita a la zona superior. Allí, se proyecta un altillo que cuenta con espacio como para colocar un colchón doble y convertir la zona en un dormitorio tipo loft para ampliar el número de personas a recibir hasta seis. En caso de no contar con esas visitas, el espacio se convierte en un práctico cuarto de almacenaje o zona de ocio.Nueve metros y medio de largo y cuatro de ancho que junto a los más de dos metros y medio de altura convierten a la Cascade Park en una rara avis en el mundo de las construcciones prefabricadas y remolcables. Una residencia capaz de ofrecer un salón funcional, una cocina práctica, un baño completo y hasta tres dormitorios en los que pueden descansar seis personas de forma simultánea. Zook Cabins, eso sí, no ofrece información previa del precio de este modelo que solo se distribuye en territorio estadounidense.