La Catedral de Toledo ha recuperado, una vez más -y van treinta y una-, las batallas de órganos. Ya han tomado carta de naturaleza como una enhiesta torre en el páramo musical toledano. El género no es nuevo: nació en la Edad Moderna y en la catedral de Toledo ha vuelto a renacer con una vitalidad sorprendente. Lo que antaño fue duelo, desafío y exhibición de ingenio se ha convertido, en las propuestas de la seo toledana, en un formato contemporáneo y expansivo, donde conviven la tradición y la creación viva, es decir, la interpretación de obras canónicas y la improvisación. Aquí ya no solo se 'combate', sino que se interpretan obras que jamás fueron concebidas para una batalla y,... Ver Más