Un equipo de la Universidad Monash en Australia publicó un modelo que explica por qué las pepitas de oro aparecen concentradas en puntos específicos de las vetas de cuarzo. La clave es la piezoelectricidad: cuando un sismo aplica tensión sobre el cuarzo, el mineral genera un campo eléctrico que precipita el oro disuelto en los fluidos hidrotermales. Y cada terremoto siguiente añade más metal al mismo punto, haciendo crecer la pepita