El futuro uso del Pabellón de la Navegación de Sevilla está aún por dirimirse después de que la Junta de Andalucía haya decidido no renovar el contrato que mantenía con Sedena, gestora del espacio hasta el próximo 21 de junio. Entre las opciones que valoran en el Gobierno andaluz hay dos: meter inversión en el espacio e intentar reflotar la poca afluencia que tiene; o llevar la exposición permanente a otro espacio distinto y darle un nuevo uso al edificio. En esta segunda opción, según ha podido saber ABC, se enmarca la oferta de una importante productora audiovisual , interesada en convertir el Pabellón de la Navegación en un espacio versátil con conciertos, juegos audiovisuales y celebración de eventos públicos y privados. Esta empresa, con más de 50 millones de euros de facturación y presencia en otras ciudades, buscaría revitalizar el espacio ofreciendo un concepto más contemporáneo y que no existe en la oferta cultural de la ciudad, si bien aún debe esperar a que la Junta dictamine qué es lo que quiere hacer con el edificio. Desde la Junta de Andalucía han querido dejar claro que en ningún caso se destinará el Pabellón de la Navegación a un uso que no sea cultural , pero que necesitan potenciar sus cualidades y evitar que siga siendo una fuente de déficit constante. No en vano, cifran las pérdidas del edificio en 1,4 millones de euros , en un déficit que se ha ido prolongando durante los últimos diez años. Hasta ahora, la empresa gestora dependiente de la Junta que dirige el recinto, Epgasa, tiene adjudicado a Sedena la gestión del recinto, en el que se celebra la exposición permanente 'Sevilla y la navegación atlántica' sobre la historia de la navegación, y en el que en épocas anteriores se han llevado a cabo otras exposiciones como Dinosaurs Live, además de congresos y eventos varios. Sin embargo, los números no le salen a la Junta. En el último año, las visitas al recinto han alcanzado unos registros pobres de 24.000 visitantes, la mayoría de ellos colegios que han visitado la exposición permanente. Por poner las cifras en contexto, CaixaForum, espacio de exposiciones de gestión privada que se sitúa a unos metros de distancia, tuvo unas cifras de asistencia de 400.000 visitantes, lo que denota la falta de aprovechamiento del espacio. No es la única oferta que han recibido en la Junta de Andalucía para explotar este espacio que únicamente puede dedicarse a aspectos culturales, dejando claro desde el mismo Gobierno que en ningún caso se va a transformar este edificio en otro uso como hoteles o de cualquier otra índole, ya que, además, implicaría cambiar el tipo de suelo en el que se ubica en el PGOU. Será después del verano cuando desde la Junta se tome una decisión sobre el edificio, una vez que se conforme el Gobierno tras las pasadas elecciones y pasen las vacaciones de verano, época en la que se debe dirimir qué hacer con la exposición permanente, ya que es cuando se retoman las clases y, por ende, las visitas escolares. Sea como fuere, todo el material de la exposición se aprovechará y se reubicará en otro espacio si finalmente se decide mover la misma para destinar el Pabellón de la Navegación a otros usos. Una de las alternativas que están sobre la mesa sería llevar dicha exposición a las Atarazanas, espacio también de titularidad de la Junta. Cabe recordar que el Pabellón de la Navegación es un espacio declarado Bien de Interés Cultural, por lo que está protegido. Hace 14 años se sometió a un proceso de renovación de sus instalaciones para llevar a cabo el montaje de la exposición permanente citada anteriormente. Rafael Ruiz , presidente de Legado Expo Sevilla, considera que esta decisión de trasladar la exposición permanente supondría «no sólo perder un espacio cultural para la ciudadanía, en una Sevilla cada vez menos para los sevillanos y sevillanas, sino que sería vaciar la memoria de uno de los pabellones principales que dejó la exposición universal». Además, Ruiz recuerda que se trata de «un edificio declarado BIC y un patrimonio de la ciudadanía». El Pabellón de la Navegación fue diseñado por Guillermo Vázquez Consuegra con vistas a la Exposición Universal celebrada en Sevilla en 1992. Tras la clausura de dicha exposición, el edificio, ubicado entre el Jardín Americano y el parque Fernando Magallanes, se catalogó como uno de los edificios permanentes, pero descontinuando la exposición que albergaba en su interior. En 2008 se llevó a cabo una remodelación en el edificio con un presupuesto de 11 millones de euros para acondicionar el espacio a exposiciones permanentes como la que se ha llevado a cabo desde entonces, a la que se sumó la Torre Schindler, en el pantalán, que hace de mirador urbano y de exposición histórica en la rampa que alberga en su interior. Durante la Expo 92, el pabellón acogió una de las muestras temáticas principales de la exposición universal. Su contenido giraba en torno a la aventura marítima, los avances tecnológicos de la navegación y los intercambios culturales y económicos que surgieron a partir de los grandes descubrimientos geográficos. No era casual que este tema ocupara un espacio central en Sevilla, ya que la ciudad fue durante siglos la principal puerta de comunicación entre Europa y América gracias al monopolio comercial ejercido desde la Casa de la Contratación. Algo así se mantuvo después como exposición permanente hasta el próximo 21 de junio, fecha en la que cerrará sus puertas la misma no se sabe si para volver en su mismo escenario o ya en otro.