La voz de Conxita Badia (Barcelona 1897-1975), soprano y pianista catalana que vio su carrera truncada por el estallido de la Guerra Civil en 1936, ha vuelto a escucharse más de 90 años después en el Palau de la Generalitat. Lo ha hecho en el acto de clausura de un año dedicado a rescatar la figura de una artista que tuvo como maestros a Enric Granados, Manuel de Falla y a Pau Casals y como alumna a Montserrat Caballé. "La grandeza de un país se mide por la capacidad de evitar que el tiempo borre el rastro de las personas que lo han hecho grande", ha asegurado el president de la Generalitat, Salvador Illa, que ha advertido que su legado no puede "caer en el olvido" y que los 150 actos celebrados para recordarla deben ser solo "el punto de partida".Seguir leyendo....