¿En qué ‘creepypasta’ se basa ‘Backrooms’, el gran éxito de terror del año?

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Backrooms, producida por A24 y dirigida por el joven prodigio Kane Parsons (Kane Pixels en YouTube), ya forma parte de la historia del cine. Todo, al recaudar 118 millones de dólares a nivel mundial en su fin de semana de estreno, con una inversión de apenas 10 de presupuesto. Más impactante resulta que el director de apenas 20 años transformara la cinta en una reflexión macabra sobre temores liminales. Por lo que la cinta es una larga pesadilla en una realidad alternativa que imita la nuestra, pero de manera tenebrosa. Sin embargo, la espectacular producción que expande la premisa hacia el formato cinematográfico no nació en los escritorios tradicionales de Hollywood. En realidad, lo hizo en las profundidades del folclore digital. El origen de todo este universo se remonta a una famosa creepypasta surgida en el año 2019 dentro del célebre y caótico foro anónimo 4chan. De hecho, la mayor parte de la idea de la película proviene de la publicación de una simple imagen. Una que desencadenó una oleada de horror psicológico colectivo que alteraría por completo las narrativas de suspenso en la era del internet.Por lo que Backrooms representa un puente crucial entre la cultura digital descentralizada y la industria cinematográfica tradicional. Mucho más, al captar de manera nítida la atmósfera claustrofóbica que caracteriza a la creepypasta. De modo que la premisa de la cinta radica en un concepto nacido esencialmente de Internet. El de los espacios liminales y el aislamiento absoluto dentro de una arquitectura burocrática interminable. La película busca expandir el lore construido colectivamente en plataformas como Reddit y la comunidad Wiki de los Backrooms. Un fenómeno que incluyó que los usuarios catalogaran meticulosamente diferentes niveles de peligro y criaturas. De internet al cine Pero la leyenda urbana en que se basa la película es mucho más que solo un rumor conspirativo de internet. Y está tan bien documentado como para que sea posible rastrear su origen. En mayo de 2019, un usuario anónimo abrió un hilo en 4chan para analizar lo sobrenatural. Para eso solicitó a la comunidad que compartieran imágenes que transmitieran una sensación incómoda, extraña o que se sintieran fuera de lugar. Entre todas las respuestas, una fotografía en particular capturó la atención masiva. Se trataba de un plano inclinado de un entorno de oficina completamente vacío, carente de ventanas, revestido con un deprimente papel tapiz amarillo monocromático. A la vez, la imagen contenía detalles como alfombras visiblemente húmedas y un juego de luces fluorescentes que parecían zumbar insoportablemente. La inquietante imagen inspiró a otro internauta a escribir un breve párrafo explicativo que sirvió como el texto fundacional y la biblia conceptual de la creepypasta. Al mismo tiempo, la primera descripción de las reglas de este perturbador inframundo.El breve fragmento inicial de texto advertía ya sobre la posibilidad de que los Backrooms eran espacios alternativos que subvertían la realidad. Un concepto extraído directamente de la jerga de los videojuegos conocido como noclip. Para dar contexto: Se trata del error de programación o glitch por el cual un jugador atraviesa las paredes o el suelo sólidos y cae al vacío infinito del mapa. Pero esta vez, planteado como una premisa aterradora en una realidad alterna en que cualquiera podía perderse al atravesar portales. El texto continuaba detallando que este limbo extradimensional estaba compuesto por aproximadamente seiscientos millones de millas cuadradas de habitaciones vacías y pasillos segmentados al azar. Un laberinto perpetuo donde el único sonido omnipresente era el zumbido constante de los focos parpadeantes.Una visión novedosa del terror La genialidad de la creepypasta original no residía en mostrar monstruos grotescos de forma explícita. Más bien, estaba en la explotación del miedo a los espacios liminales y la angustia de la desolación absoluta. El texto original cerraba con una advertencia final que erizaba la piel de los lectores. Eso al indicar que los Backrooms no estaban deshabitados ni mucho menos vacíos de entidades nativas.Esta simple sugerencia transformaba un espacio corporativo aburrido e infinito en un terreno de caza hostil. Uno, además, en el que el aislamiento absoluto se combinaba con la paranoia constante de ser observado por entidades desconocidas. Lo que creó las bases perfectas para el horror found footage que Kane Parsons adaptaría magistralmente años después en su canal de YouTube.A medida que el mito se viralizaba, internet comenzó a expandir la mitología de los Backrooms de forma comunitaria. Por lo que creo enciclopedias colaborativas y foros dedicados a categorizar este universo infinito. Los usuarios desarrollaron la idea de que los Backrooms no eran un solo lugar, sino que estaban divididos en múltiples niveles. Mucho más: cada uno con su propia estética arquitectónica, reglas de supervivencia y entidades biológicas o mecánicas hostiles. ¿Cómo son los ‘Backrooms’? El nivel original de la fotografía de 4chan fue denominado Nivel 0 o El Lobby. Pero pronto surgieron niveles que emulaban estacionamientos subterráneos eternos, sótanos industriales cubiertos de tuberías oxidadas y tuberías inundadas de agua estancada. Incluso hoteles surrealistas que desafiaban las leyes de la geometría.El impacto cultural de esta creepypasta llamó la atención del director Kane Parsons cuando apenas era un adolescente. Lo que lo llevó a realizar en 2022 un multipremiado cortometraje en YouTube que expandió visualmente el mito mediante un fotorrealismo digital impecable. Su enfoque introdujo una narrativa de ciencia ficción donde una corporación de los años 80 intentaba colonizar y estudiar este espacio interdimensional. El ritmo de los cortos alterna magistralmente entre largos momentos de silencio claustrofóbico, donde solo se escucha el zumbido de las luces fluorescentes. A la vez, repentinas persecuciones desesperadas provocadas por extrañas entidades de formas esqueléticas o de alambre. Esta combinación genera una atmósfera de tensión constante donde el propio espacio arquitectónico e infinito se convierte en el peor enemigo del espectador. Lo que convirtió a Kane Parsons en un ícono de Internet y que después, llamaría la atención de las productoras de Hollywood. Del foro a la pantalla de cine Uno de los puntos altos de Backrooms es, de hecho, que no ignora sus raíces de internet. Al contrario, las utiliza como base para explorar la ansiedad moderna, la alienación y el miedo al vacío. Por lo que la cinta traduce el núcleo visual y la atmósfera claustrofóbica de la creepypasta original de 2019, respetando el miedo a los espacios liminales. El largometraje replica de forma idéntica la famosa estética del Nivel 0, con sus infinitas oficinas vacías de papel tapiz amarillo y alfombras húmedas. Y un detalle especial para fanáticos: el ensordecedor zumbido de luces fluorescentes. A la vez, la cinta conserva la premisa del no-clipping (abandonar la realidad) como el método para atravesar dimensiones y quedar atrapado en el laberinto extradimensional. Pero en lugar de explorar la sobreexplicación de internet basada en interminables niveles numerados y catálogos de monstruos, la cinta se enfoca en la historia de Clark (Chiwetel Ejiofor). Este, el dueño de una mueblería que desaparece en el laberinto, y Mary (Renate Reinsve), la terapeuta que entra a rescatarlo. Esta decisión enfoca el interés en el thriller psicológico y de ciencia ficción corporativa por encima de los sustos fáciles. De este modo, Backrooms se distancia del lore enciclopédico de las Wikis comunitarias para entregar una obra cinematográfica que expande el vacío existencial del mito original. Seguir leyendo: ¿En qué ‘creepypasta’ se basa ‘Backrooms’, el gran éxito de terror del año?