El Valencia no especuló y colocó el 2-0 en el parcial de la eliminatoria tras un partido sólido y completo en el que dominaron en todas las facetas a un Juventut que está obligado a ganar los dos partidos en Badalona (siempre que ganen el primero), para forzar el desempate, de nuevo en Valencia. Mucho tienen que cambiar las cosas para que la final de la Liga ACB no sea un duelo entre el Barcelona y el Valencia Basket. El primer cuarto en el Roig Arena se ha caracterizado por un alto ritmo defensivo y posesiones eléctricas. El Valencia Basket saltó a la pista con agresividad para imponer su juego interior a través de Neal Sako, capturando rebotes clave en ambos aros. Por su parte, el Joventut Badalona opuso resistencia buscando transiciones rápidas dirigidas por Ricky Rubio. Sin embargo, la defensa local asfixió las líneas de pase 'taronjas' y limitó el tiro exterior verdinegro, que causó estragos en el primer cuarto. El intercambio de golpes inicial otorgó las primeras ventajas al Valencia gracias a su acierto en la pintura, que pusieron tierra de por medio con un parcial de 30-13. El segundo cuarto no sirvió para que los catalanes revirtieran el marcador pese a ganar el parcial con un insuficiente 26-30. El equipo che cortó las líneas de pase y castigó con dureza los errores en la circulación de la Penya. Guiados por la clarividencia de Jean Montero y el dominio físico en la pintura, los locales mantuvieron una distancia amplia. El Joventut sufrió un severo colapso ofensivo ante la intensidad valenciana; los balones perdidos penalizaron a los hombres de Dani Miret, que se vieron superados en el rebote ofensivo. Un parcial de 26-30 dejó casi sentenciado el partido antes del descanso (56-43). El tercer cuarto certificó el despegue definitivo del Valencia Basket, que desarboló por completo al Joventut con transiciones y un alto acierto. Jean Montero asumió el mando en la dirección, desarbolando la primera línea de presión y conectando con el juego interior. La Penya se vio incapaz de frenar la sangría en la pintura y acusó el desgaste físico, encajando un parcial adverso (21-16) que disparó la ventaja local por encima de la decena de puntos antes del asalto final. El partido acabó con la clarísima ventaja del Valencia que se ha impuesto a un Joventut al que le ha pesado el cansancio del otro día y el ritmo que ha impuesto el equipo local. Aunque la Penya logró recortar algún punto e imponerse en el tercer cuarto, no pudo acercarse en el marcador y deberá ganar los dos partidos en Badalona para forzar un tercer encuentro de desempate.