Durante décadas creímos que Lucy era la única protagonista del origen humano. Pero ocho huesos hallados en Etiopía acaban de cambiarlo todo: pertenecen a Australopithecus deyiremeda, una especie desconocida que caminaba erguida al mismo tiempo. La coexistencia de ambos linajes reescribe lo que sabíamos del Plioceno y del inicio de nuestra propia historia.