Investigadores de varias universidades y centros científicos españoles han demostrado que un óxido de estroncio, hierro y molibdeno puede producir hidrógeno al reaccionar con agua a 800 °C. El material conserva su estructura y no sigue el ciclo de oxidación y reducción utilizado por otras perovskitas, aunque aún falta medir su eficiencia y trasladarlo fuera del laboratorio.