"Nos hemos desplazado al corazón de Europa para denunciar la politización de la justicia española y para evidenciar ante todo el mundo el grave déficit democrático que se da en el Estado español". Esta frase, originariamente en francés, la pronunció Carles Puigdemont el 31 de octubre de 2017. Aquel día, el expresident de la Generalitat reaparecía en Bruselas después de la fallida declaración unilateral de independencia. Más de ocho años y medio después, el líder de Junts aún no ha conseguido que se le retire la orden de detención en España, y se arriesga a ser arrestado si cruza la frontera. Sin embargo, esta situación podría cambiar en los próximos meses. O, al menos, eso espera Puigdemont y el resto de la dirección del partido.Seguir leyendo....