La Comunidad Educativa de La Salle Mirandilla, en Cádiz, se ha unido en el dolor y la oración tras la muerte de Lola Olozábal Bruzón, una compañera y docente muy querida en el centro. El colegio ha compartido un mensaje lleno de emoción para despedir a quien muchos recuerdan como la seño Lola.El comunicado refleja el profundo impacto que ha causado su pérdida entre alumnos, familias y compañeros. La Salle Mirandilla la define como una persona excepcional, una “compañera de camino y de misión” que dejó una huella muy especial en quienes compartieron vida con ella dentro del colegio.“Hoy nos deja una persona excepcional”, expresa la comunidad educativa en su despedida. Unas palabras que resumen el sentimiento de un centro que llora la marcha de una maestra recordada por su cercanía, su sensibilidad y su forma de acompañar a quienes la rodeaban.El mensaje destaca que Lola Olozábal supo sembrar “con delicadeza infinito cariño, valores y esperanza” en el corazón de cada alumno, familia y compañero que tuvo la suerte de cruzarse en su vida. Una manera de enseñar y de estar que, según el colegio, seguirá presente en la memoria de La Salle Mirandilla.Una vida marcada por la vocación y la entregaLa comunidad educativa subraya también su entrega generosa, su “bondad incondicional” y su “profunda vocación”. Rasgos que, según el centro, permanecerán “para siempre como un faro” en el recuerdo de quienes la conocieron. Entre las frases más emotivas del comunicado, La Salle Mirandilla recoge una despedida que resume el cariño que deja la seño Lola: “Su huella no se borra, porque se grabó con el corazón en cada rincón de nuestra Salle Mirandilla”.El centro reconoce que su partida deja “un vacío inmenso” y “un dolor difícil de calmar”. Sin embargo, también señala que queda el consuelo del recuerdo de una vida “enteramente dedicada a los demás”.“Gracias, seño Lola”: el adiós de toda una comunidadLa despedida insiste en la gratitud hacia la docente. “Nos quedamos con tu eterna sonrisa, con los momentos compartidos y con una gratitud que no cabe en estas palabras”, expresa el mensaje difundido por La Salle Mirandilla. “Gracias, seño Lola. Gracias por cada enseñanza, cada palabra de aliento y cada gesto de ternura”, añade la comunidad educativa, que ha querido poner en palabras el cariño acumulado durante años de convivencia, aprendizaje y afecto.El comunicado concluye con una despedida cargada de fe y emoción: “Descansa en paz en los brazos del Buen Pastor. Nunca te olvidaremos. Seguirás viva en cada aula, en cada recuerdo y en el amor de quienes te quisimos y hoy te lloramos”. La Salle Mirandilla cierra así un adiós profundamente sentido a Lola Olozábal Bruzón, una maestra cuya memoria, según el centro, seguirá ligada a cada aula, a cada recuerdo y al cariño de toda la comunidad educativa.