El Congreso se olvida del papa y su mensaje de acabar con la polarización en tan solo 48 horas

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Los siete minutos de aplausos al papa en el Congreso ya son historia. La llamada de León XIV a acabar con la polarización ha caído en saco roto en la sesión de control al Gobierno en el Congreso. Y Alberto Núñez Feijóo se ha lanzado a la yugular del presidente, Pedro Sánchez, con sus clásicos de “prostitución”, “billetes en Ferraz” y las “joyas de Zapatero”.La vida política española volvió, tras la tregua de los primeros días del papa en Madrid, al barro. El jefe del Ejecutivo obvió la exigencia de Núñez Feijóo de dimitir de su cargo y de convocar elecciones, remarcando de nuevo su insistencia en que los comicios sean al final de la legislatura en verano de 2027.Sánchez estaba visiblemente molesto durante la sesión después de la intervención de Feijóo, que le acusó de pasar a la historia por ser el “inductor, financiador y beneficiario del caso de corrupción más grave de la democracia”. “Su gestapillo no será recordada por sus éxitos, pero los tribunales, los jueces, los fiscales, la UDEF y la Guardia Civil sí serán respetados por la democracia”, argumentó el líder del Partido Popular.Feijóo disparó contra el líder socialista con el relato de “la financiación de las primarias con el dinero de la prostitución, sus manos derechas con mordidas por obras públicas, billetes corriendo por Ferraz, orgías y cloacas”. “Zapatero era la joya de la trama internacional corrupta, pero usted no se cansa de tomarle el pelo a los españoles. ¿A quién se cree que está gobernando?”, aireó.Y se puso místico de esta manera el líder del PP ante Sánchez: “Como ha participado con tanto fervor en la visita del papa, se puede delinquir por obra y omisión, señor P.S.”. “Si lo sabía todo, tendría que dimitir por corrupción o por incompetencia. Es lo que están proponiendo la mayoría de grupos. Está ignorando al poder legislativo porque teme al poder judicial. ¿Hasta cuándo va a estirar esta basura antes de darle la palabra a los españoles?, cerró Feijóo, que agotó todo su tiempo en la primera intervención evitando una segunda réplica.Le tocó entonces el turno a Sánchez, que arrancó contra el popular: “Asumo mis errores, pero jamás su gran hipocresía. Del partido de Púnica, Gürtel, la política patriótica y Marcial Dorado, lecciones ninguna”. Recordó entonces que la legislatura tiene cuatro años y que habrá elecciones en 2027.“El pueblo tiene voz propia, usted no. Tiene la voz de sus amos. Somos incómodos para sus amos, que no quieren que se suba el salario mínimo, que se revaloricen las pensiones y se fortalezca el Estado del bienestar”, remarcó Sánchez, un argumento que también repetiría en otra pregunta de EH Bildu Mertxe Aizpurua. Puro manual de resistencia.Para afearle también a Feijóo: “Llevan ocho años de oposición marrullera. Sigan con sus maniobras, nosotros seguiremos gobernando todos los años que quieran los españoles, hasta 2027 y más allá”. “Pregunte primero quién es M. Rajoy”, añadió Sánchez, que subrayó que el líder del Partido Popular tiene “obsesión con su persona y con este Gobierno”.“La diferencia es que me siento en una sede que no está financiada con dinero en negro”, apostilló Sánchez en su respuesta a Feijóo, sobre el que señalado que tapa la corrupción y no asume los resultados electoral: “Es el peor jefe de la oposición de la democracia”.El PP tenía como segundo gran objetivo de la sesión al vicepresidente primero, Carlos Cuerpo. La portavoz de los conservadores, Ester Muñoz, echó el resto tras el turno de preguntas a Sánchez. “Suelo preguntarle y usted no suele contestar. ¿Cuál es la postura del Gobierno? ¿La suya de que hay que respetar los procesos judiciales o la de los ministros que atacan al poder judicial? ¿Va a desautorizar a esos ministros o su postura es simple fachada?”, empezó la representante popular.A lo que Cuerpo respondió: “No deja de resultar curioso que, después de dos años sin hacerme una pregunta, ahora resulta que no les gustan mis respuestas”. Siguiente asalto de Muñoz: “Me deja preocupada, nunca contesta a lo que le pregunto En el fondo, le entiendo. Le veo esquivar la verdad y mentir por otros. A veces me da lástima”. A lo que siguió una ofensiva por el caso Leire Díez: “Han pagado la cloaca. Han pagado seguimientos a una juez que investigaba al hermano de Sánchez. Llevan un año mintiendo. Todos conocían a Leire Díez".“Solo tienen dos caminos: elecciones y decencia, señor Cuerpo”, remató Muñoz. Ante esas palabras Cuerpo, tiró de ironía: “Le agradezco la preocupación genuina por mi persona. Pero esté tranquila, estoy muy bien”. En ese punto, remarcó su “indignación” por los casos de corrupción: “Y rabia”.“Debemos actuar reformando el marco normativo, como el plan de lucha contra la corrupción. Colaboración y transparencia con los procedimientos. Contundencia”, añadió el también ministro de Economía, a la vez que mostró su respeto a la Justicia: “Se tiene que respetar también la presunción de inocencia en esta Cámara”. Por ello, criticó el “ruido” del Partido Popular y puso el foco en que se está trabajando para presentar el día 23 el cuadro macroeconómico que servirá de base para la elaboración de los presupuestos generales.El Congreso saltó minutos después al choque entre el ministro de Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes, Félix Bolaños, y el número dos de los populares, Miguel Tellado. El socialista le recomendó escuchar al papa, no difamar y no descalificar al adversario. El popular, entonces, le respondió: "No se apropie de su discurso, aunque les guste la apropiación indebida".Los aplausos unánimes quedaron muy viejos dos días después. El Congreso vuelve a ser el Congreso. Y, sobre todo, el PP volvió a ignorar al papa. El Vaticano no es prioridad nacional.