Cruzar las puertas del Hospital de las Cinco Llagas, sede del Parlamento de Andalucía, nunca puede ser un mero trámite. Es un acto de profunda responsabilidad institucional y de absoluto respeto a la voluntad de un pueblo. Cuando un representante público se planta ante la Constitución Española y pronuncia la fórmula solemne, esas palabras no se las lleva el viento. Se transforman en un contrato sagrado con los casi nueve millones de andaluces que legítimamente esperan lo mejor de sus representantes públicos.Asumir el acta en el Grupo Popular por Sevilla significa dar continuidad al proyecto transformador que lidera Juanma Moreno. Estar a su lado implica defender una forma de hacer política que es ya marca de la casa: la de la moderación sin complejos, la gestión eficaz y el diálogo permanente. Con Juanma Moreno, hemos aprendido que Andalucía no avanza con la algarada ni el sectarismo, sino escuchando el pulso real de la calle y ofreciendo certidumbre sin dejar a nadie en el camino. Somos plenamente conscientes de que el verdadero liderazgo se ejerce desde la cercanía, con los brazos abiertos y el oído atento.Existe una política honrada, la del buen hacer y la lealtad inquebrantable a los ciudadanos; una vocación de servicio que no entiende de horarios, un compromiso de veinticuatro horas al día, los siete días de la semana. Los políticos tenemos y debemos trabajar siempre, sin excusas, por el interés general. Porque en el preciso instante en que un político desvía la mirada del bien común para buscar el beneficio personal, en el momento en que confunde el servicio público con el patrimonio propio, no solo pervierte su función: traiciona a su tierra y cava la fosa de su propia dignidad. A la política se viene llorado, aprendido y a servir sin excusas, nunca a servirse ni a lucrarse.bitácora del escañoSeparar el grano de la paja José Ricardo GarcíaDetrás de cada ley que se aprueba o de cada presupuesto que se debate en la Cámara, no hay frías estadísticas; hay familias, autónomos, jóvenes que buscan su sitio, mayores que merecen toda nuestra gratitud… No se viene a este Parlamento a ocupar los despachos, sino a ser la voz del campo, de las aulas, de los hospitales, de las pymes, que levantan la persiana cada mañana…La política actual a menudo se pierde en el ruido estéril y en la trinchera. Por eso, hoy más que nunca, cobra sentido la vigencia de la palabra dada. La conciencia debe recordar cada noche si se ha cumplido con el deber; el honor es el único patrimonio que un político debe proteger a capa y espada, siendo coherente, honesto y transparente.Afrontamos esta etapa con la ilusión intacta de los comienzos y el orgullo de pertenecer al proyecto de Juanma Moreno, una fuerza mansa pero imparable que ha despertado el orgullo de ser y sentirse andaluz. Este diputado, junto a sus compañeros, trabajará con rigor, responsabilidad y entrega cada día desde su escaño. Por encima de todo, por los andaluces. Por eso, y para eso, juro por mi conciencia y honor.