Andalucía ha registrado su quinto asesinato por violencia machista en lo que va de 2026 después de que se confirmara el fallecimiento de una mujer de 51 años en Málaga presuntamente a manos de su pareja, un hombre de 56 años que habría utilizado un arma de fuego. El caso salió a la luz tras el hallazgo de los cuerpos de ambas personas en el barrio malagueño de Palma-Palmilla y eleva a 24 las mujeres asesinadas en España por violencia de género desde comienzos de año.Según la información facilitada por las administraciones, no existían denuncias previas por violencia de género. La víctima tenía dos hijos mayores de edad y no había recurrido a los servicios del Instituto Andaluz de la Mujer ni a la red provincial de Centros Municipales de Información a la Mujer. Con esta confirmación, el número de mujeres asesinadas por sus parejas o exparejas desde que comenzaron a recopilarse estos datos en 2003 asciende a 1.365.Condena institucional y llamamientos para romper el silencioLa ministra de Igualdad, Ana Redondo García, y la delegada del Gobierno contra la Violencia de Género, Carmen Martínez Perza, trasladaron su "más rotunda condena" y su "absoluto rechazo" ante este nuevo feminicidio, al tiempo que expresaron su apoyo a los familiares y allegados de la víctima. Ambas responsables insistieron en la necesidad de reforzar la actuación conjunta de instituciones y sociedad para prevenir nuevos asesinatos y mejorar la detección temprana de situaciones de violencia.En la misma línea se pronunció el delegado del Gobierno en Andalucía, Pedro Fernández, quien expresó su "más enérgica condena" y mostró su "absoluta solidaridad" con la familia de la mujer asesinada. Fernández realizó además un llamamiento "urgente a todo el entorno de las víctimas para sacar la violencia de género del ámbito privado" y advirtió de que "no se puede normalizar el maltrato ni tolerar actitudes cómplices dentro de los hogares". También defendió la "necesidad de romper con el silencio, para que cambiase de bando la vergüenza" y subrayó que "cada mujer asesinada, cada mujer que sufre violencia es una derrota de nuestra democracia".La consejera andaluza en funciones de Inclusión Social, Juventud, Familias e Igualdad, Loles López, aseguró sentirse "consternada y profundamente dolida" por este nuevo crimen y trasladó, en nombre del Gobierno andaluz, su "repulsa, condolencias y apoyo" a familiares y amistades de la víctima. Del mismo modo, reclamó "a la unidad" de administraciones y ciudadanía al considerar que "estamos ante un problema que nos afecta a toda la sociedad, por tanto, hombres y mujeres tenemos que dar un paso al frente para acabar con esta lacra". También la secretaria general del PSOE-A, María Jesús Montero, manifestó su apoyo al entorno de la víctima y defendió que "frente a la barbarie de la violencia machista, hay que responder con determinación, unidad y compromiso".Sindicatos reclaman más recursos para combatir esta lacraLas organizaciones sindicales también mostraron su rechazo al crimen y reclamaron nuevas medidas para reforzar la protección de las víctimas. Desde CSIF se trasladó la "más firme condena" por el asesinato y se pidió una "mayor inversión" en políticas de igualdad, prevención y sensibilización. El sindicato defendió que "no podemos normalizar ni permanecer indiferentes mientras se sigue asesinando a mujeres" y consideró imprescindible mantener una respuesta institucional firme para erradicar esta violencia.La organización también planteó reforzar el papel de los delegados sindicales en la detección de casos, impulsar figuras especializadas en igualdad y violencia de género y desarrollar mecanismos que faciliten la protección laboral de las víctimas. Por su parte, desde CCOO se trasladó el pésame a la familia y se alertó sobre la situación de Andalucía y especialmente de Málaga. Su secretaria de la Mujer en Andalucía señaló que "Andalucía es la comunidad autónoma donde más asesinatos machistas se vienen produciendo en los últimos años" y reclamó "medidas suficientes para que las mujeres puedan tener bastante autonomía y ser capaces de romper con el círculo de la violencia", además de reforzar la concienciación y la educación en igualdad para prevenir futuras víctimas.