Las alarmas saltaron este fin de semana en el entorno de Andrés Pajares. El veterano actor ingresó de urgencia el pasado viernes en un hospital de Madrid tras sufrir fiebre alta y un fuerte malestar general que preocupó a quienes le rodean. A sus 86 años, cualquier bache de salud activa la preocupación de su círculo más cercano.Según ha confirmado Juana Gil, pareja del intérprete, el diagnóstico inicial apuntaba a una neumonía que posteriormente ha evolucionado hacia una bronquitis. El actor permanece con la voz muy tomada y bajo supervisión médica, aunque los mensajes que llegan desde su entorno apuntan a una evolución favorable.El ingreso le impidió acudir al doble festejo de su hija Mari Cielo Pajares, que celebraba este domingo sus 50 años y presentaba su quinta novela, Sí muerdo, un libro dedicado expresamente a su padre. Una ausencia especialmente llamativa dado el buen momento que atraviesa la relación entre ambos."Está bien, está controlado"Fue la propia Mari Cielo quien calmó los ánimos durante el evento. "Mi padre no está aquí porque tiene una neumonía. Le iban a dar el alta ya, pero estamos a domingo y se nos ha juntado todo. Está bien, está controlado, está fantástico", aseguró entre risas ante los presentes.La actriz también quiso destacar la energía que caracteriza a su padre pese a las circunstancias. "El sábado quería ir al teatro a ver La venganza de Don Mendo y el domingo a mi presentación. Esa fuerza es lo que hace que, con su edad, tire siempre para adelante", añadió visiblemente emocionada. Ver esta publicación en Instagram Una publicación compartida por Andres Pajares Martin (@andrespajaresmartin)Un año complicadoEste nuevo susto llega apenas unas semanas después de que Pajares pasara por quirófano en abril para someterse a una delicada operación de espalda, la quinta intervención por esta dolencia crónica que arrastra desde hace años y que ha condicionado su movilidad y calidad de vida durante mucho tiempo.El actor mantiene además una relación completamente rota con su hijo Andrés Burguera. Pese a ello, su hija Mari Cielo ha sido en los últimos tiempos su mayor apoyo, y así quedó reflejado en la dedicatoria del libro que presentaba este domingo sin su padre entre el público.