Diez años después de la primera detección de ondas gravitacionales, el universo volvió a poner a prueba a Einstein y Hawking. Una fusión de agujeros negros ofreció la señal más clara jamás registrada

Wait 5 sec.

El evento GW250114 fue muy parecido al histórico GW150914 de 2015: dos agujeros negros de unas decenas de masas solares fusionándose a unos 1.300 millones de años luz. La diferencia es que esta vez la señal fue mucho más nítida y permitió comprobar con más detalle la relatividad general y el teorema del área de Hawking.