Antonio Banderas fue uno de los grandes protagonistas del encuentro que el papa León XIV mantuvo este domingo por la tarde con representantes de la cultura, el arte, la economía, el deporte y la sociedad civil en el Movistar Arena de Madrid. El acto, celebrado bajo el lema Tejer redes, reunió a más de 12.000 personas y dejó una de las intervenciones más aplaudidas de la jornada.El Pontífice fue recibido con una gran ovación a su llegada al recinto. Entre gritos de “¡Viva el Papa!”, aplausos y muestras de emoción, numerosos jóvenes siguieron el paseíllo de León XIV, algunos incluso entre lágrimas. Antonio Banderas en su discurso al Papa León XIV- Banderas fue de los primeros en tomar la palabra. El actor y director malagueño centró su discurso en la relación entre la Iglesia y el arte, una conexión que calificó como decisiva a lo largo de la historia. “La Iglesia ha sido el mayor productor de arte en la historia de la Humanidad”, afirmó ante los aplausos del público.“El arte debe ser una alternativa a la violencia”El intérprete reivindicó también la figura de Jesucristo como icono de paz, sacrificio y fuente de inspiración para grandes artistas universales. “Con total seguridad la figura más representada en la historia del arte ha sido Jesucristo”, señaló durante una intervención en la que defendió que el arte no es solo belleza, sino también “pregunta, reflexión, contraste y revolución”.En ese punto, Banderas subrayó que el arte puede actuar como una voz de alerta ante sociedades acostumbradas a la injusticia. “El arte debe ser una alternativa a la violencia. Todas las violencias”, dijo, una frase que provocó una nueva interrupción de aplausos en el abarrotado auditorio.El actor también introdujo una reflexión sobre el papel de la tecnología y la necesidad de preservar lo humano frente a las máquinas. En ese sentido, recordó que “la Inteligencia Artificial tiene que estar al servicio del ser humano y no al revés”, una idea que conectó con el mensaje del encuentro y con la preocupación por el impacto de la tecnología en la sociedad actual.La Semana Santa de Málaga y el “hechizo de Dios”El momento más emotivo llegó cuando Antonio Banderas habló de su vínculo con la fe y con la Semana Santa de Málaga, de la que ha sido uno de sus grandes embajadores. Con la voz quebrada, recordó cómo, desde los cuatro años, fue encontrando respuestas y descubriendo la fe a través de los cantaores de las saetas y de la gente que salía a la calle “con su barrio a cuestas”.El malagueño también mencionó su musical Godspell, una obra de temática religiosa basada en el Evangelio según San Mateo, para cerrar su intervención con una confesión que puso en pie al público: “Estoy aquí confesando haber sido víctima del hechizo de Dios”. En otra formulación dirigida directamente al Pontífice, expresó: “Le confieso, Santo Padre, que he sido víctima del hechizo de Dios”.Antonio Banderas en la Iglesia de San Juan, en Málaga. Canal Sur- Precisamente, el número Samaritano de ese musical se representó el día anterior durante la Vigilia de Oración en los alrededores del Bernabéu. Fue el propio Banderas quien dirigió personalmente los ensayos durante los días previos en la Plaza de Lima.Tras su discurso, el actor pudo conversar unos minutos con León XIV, que le entregó un rosario dentro de una caja roja. La escena fue recibida con una fuerte ovación y se convirtió en uno de los momentos más comentados del acto.Antonio Banderas en la Semana Santa de Málaga.-JORGE ZAPATA / EFEAntes de la intervención de Banderas, el arzobispo de Madrid, el cardenal José Cobo, advirtió de que la sociedad actual atraviesa “una grieta peligrosa”: la falta de preguntas y de sentido. Ante esa realidad, defendió la necesidad de buscar respuestas juntos y recomponer los fragmentos dispersos para “devolver la luz a la humanidad”.