Mercado laboral en Colombia: entre el estancamiento del desempleo y el efecto del salario mínimo

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La Megaferia de Empleo se llevará a cabo el 19 de febrero entre las 8:00 am y las 4:00 pm en Corferias. Foto: Secretaría de Desarrollo Económico.El mercado laboral colombiano ha alcanzado lo que los analistas denominan un punto de inflexión al cierre de abril de 2026, cuando la tasa de desempleo nacional se situó en el 8,8%, la misma cifra registrada en el mismo mes del año anterior, lo que evidencia un estancamiento de la desocupación.No obstante, al observar la serie ajustada por estacionalidad, el panorama muestra señales de alerta: la desocupación aumentó del 8,4 % en marzo al 8,7 % en abril, impulsada por una mayor participación laboral y una menor ocupación en el margen.En términos anuales, la economía logró la creación neta de 701.000 nuevos puestos de trabajo con corte al cuarto mes del año. Este avance fue liderado principalmente por el sector público, salud y educación, que explicaron el 42 % de la creación de empleo del mes, seguidos por sectores como el entretenimiento y la construcción.Sin embargo, esta dinámica positiva se vio contrarrestada por la destrucción de 142.000 empleos en sectores sensibles como el comercio, las comunicaciones y el sector financiero, los cuales, según analistas se han visto afectados por el aumento del salario mínimo.En la medición mensual desestacionalizada, la situación es más compleja, registrándose una destrucción de 66.000 puestos de trabajo solo en abril.Por otro lado, la tasa de informalidad mostró una mejora, ubicándose en el 54,2 % frente al 56,8 % de 2025, debido a que el empleo formal aportó 506.000 nuevos ocupados, mientras que el informal se redujo en 195.000.El efecto del salario mínimoUno de los hallazgos más preocupantes de los informes es el efecto del incremento del 23 % del salario mínimo en 2026, una cifra que ANIF señala como superior a los criterios de productividad e inflación. Según la analistas, este ajuste ha generado una marcada compresión salarial, donde la ocupación formal se aglomera en torno al piso legal.Los datos son contundentes: la proporción de trabajadores formales que ganan exactamente un mínimo pasó de 3,3 millones a 3,6 millones en un año. En contraste, las vacantes que ofrecen más de un salario mínimo se han deteriorado, especialmente en la industria.Según el Sistema Integral del Servicio Público de Empleo (SISE), de 10 eventuales creaciones de nuevo empleo en 2026, cerca de 9 devengan un salario mínimo, lo que limita la movilidad salarial y la valoración del trabajo calificado.Además, para los trabajadores independientes, este aumento ha significado «subir la vara» de la formalidad, empujando a más personas a ganar menos del mínimo en el sector informal.Un panorama de incertidumbreHacia el cierre de 2026, los pronósticos sugieren que la estabilidad del desempleo será difícil de mantener. Investigaciones Económicas del Banco de Bogotá proyecta una tasa de desempleo promedio anual del 9,2 %, mientras que Bancolombia mantiene su proyección de desocupación urbana en el 9 % para el cierre del año.Los expertos advierten que el elevado costo de contratación seguirá siendo un lastre para la creación de nóminas privadas y que los efectos negativos en la informalidad podrían materializarse con mayor fuerza en la segunda mitad del año. La desconexión entre el crecimiento económico y la generación de empleo calificado plantea un reto estructural para el aparato productivo colombiano.