La Estación Espacial Internacional ha vivido horas de tensión por una fuga de aire en la sección rusa del laboratorio orbital. La NASA ordenó a varios astronautas que se refugiaran en su nave y se prepararan para una posible evacuación, después de que se detectaran nuevas fugas en una zona que ya venía acumulando problemas desde hace tiempo.La tripulación rusa trató de reparar la fuga en el área afectada, mientras el resto de astronautas adoptaba una posición de seguridad. Durante un tiempo, permanecieron en la nave a la espera de saber si era necesario abandonar la estación, aunque posteriormente la propia NASA informó de que ya habían regresado a sus puestos habituales.Los astronautas de la @Space_Station han sido evacuados a sus respectivas cápsulas mientras se realizan los trabajos de reparación de las grietas encontradas en el túnel de transferencia del módulo Zvezda…La Estación Espacial no aguantará muchos años más. https://t.co/RwTvxDoIkL— Control de Misión (@ControlMision) June 5, 2026El foco del problema se sitúa en el módulo de servicio Zvezda, en concreto en el túnel de transferencia conocido como PrK. La agencia estadounidense explicó que esa zona “ha sufrido grietas y fugas durante algún tiempo” y que Roscosmos, la agencia espacial rusa, había mitigado la situación “en la medida de lo posible hasta la fecha”.La NASA activó una medida de precauciónLa situación cambió al detectarse “nuevas fugas”. Ante ese escenario, la NASA elevó el nivel de seguridad y pidió a parte de la tripulación que se refugiara en la nave espacial Dragon mientras se evaluaba la reparación.“Por abundancia de precaución, la Nasa ha dirigido a los cuatro miembros de la tripulación SpaceX Crew-12 de la agencia y al astronauta de la Nasa Chris Williams a asumir una postura de seguridad elevada en la nave espacial Dragon mientras se realiza la reparación. Seguimos trabajando con nuestros contrapartes rusos, junto con el resto de la comunidad internacional que apoya la estación espacial, para llegar a una resolución más permanente”, señaló la agencia.Un cohete de la NASA en una imagen de archivo.- Los astronautas rusos, coordinados por Roscosmos, estuvieron intentando reparar la grieta en su zona de la estación. Sin embargo, en una comunicación posterior, la NASA informó de que la agencia rusa había pausado esos trabajos mientras se analizaban nuevas mediciones y datos.“Roscosmos ha pausado los esfuerzos de reparación”, comunicó la NASA sobre los daños en el túnel de la cápsula Zvezda. Tras esa decisión, la agencia estadounidense dio instrucciones para que los tripulantes que permanecían dentro de la Dragon finalizaran los procedimientos de refugio seguro.Los astronautas ya han regresado a sus operaciones“Dado este desarrollo, la NASA ha instruido a los miembros de la tripulación dentro de la nave espacial Dragon que finalicen los procedimientos de refugio seguro y regresen a las operaciones planificadas a bordo de la Estación Espacial Internacional. Esperamos trabajar con Roscosmos en un enfoque colaborativo para abordar las fugas”, añadió la agencia.La situación queda ahora en manos de las evaluaciones técnicas de Roscosmos, que estudia cómo actuar sobre los daños. Según la información publicada, la NASA y la agencia rusa llevan meses debatiendo sobre las causas y posibles soluciones a las pequeñas fugas de aire detectadas en el módulo Zvezda.Fotografía del universo profundo, realizada por el telescopio espacial James Webb. NASA- El método utilizado por Roscosmos para tratar esas grietas, una especie de espuma, había sido cuestionado por la NASA en varias ocasiones, según recogen informaciones citadas en el texto original. Pese a ello, la Estación Espacial Internacional ya ha afrontado fugas en otras ocasiones, resueltas sin mayores consecuencias.El problema se agravó el lunes con esta última fuga. El módulo Zvezda, instalado en julio del año 2000, es una pieza clave de la estación: proporciona alojamiento, sistemas de soporte vital, distribución de energía eléctrica, procesamiento de datos, control de vuelo y propulsión. Ahora, las agencias deberán determinar cómo reparar de forma más estable una avería que vuelve a poner bajo vigilancia una de las zonas más sensibles del laboratorio orbital.