La tendera de Getafe que se niega a jubilarse a los 80 años: «Sería empobrecer y envejecer»

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Ha cumplido 80 años pero lo tiene muy claro. Su sitio sigue siendo estar al pie del cañón tras el mostrador de su establecimiento, una tienda de frutos secos y patatas de Getafe. Nos referimos a Leo Martínez, una tendera madrileña que ha hablado con 'Directo al Grano' (La 1) para compartir qué hay tras esta decisión. Cuando, por norma, las personas están deseando dejar sus oficios, ella sigue tan activa como el primer día y con similar ilusión y ganas y así lo ha demostrado en la conexión con el programa de Marta Flich y Gonzalo Miró. Leo lleva ya 53 años abriendo las persianas de la tienda y ha llegado a tener hasta 15 comercios especializados en patatas fritas, frutos secos y gominolas y caramelos. Como se apunta anteriormente, llego a gestionar hasta 15 locales y a día de hoy no se ve dejando de acudir diariamente a la tienda: «Llegó, subo la persiana, ordeno las cosas…». Junto a ella su marido, Julián, con el que forma un equipo muy bien avenido, tanto en casa como en el comercio. «En mi casa hay un cuerpo y una cabeza. Él es la cablea y yo el cuerpo», ha compartido con el reportero que los ha entrevistado. En relación al porqué no termina de plantearse la jubilación, Leo ha sido contundente: «El trabajo es salud. Si te jubilas pues empobreces y envejeces». La hija de Leo y de Julián, Marisol Garrido, ha querido compartir el ejemplo que han sido sus padres para ella. Ha vivido de primera mano cómo han ido gestionando 'Sol de Castilla', el nombre del establecimiento, que es ya un lugar mítico en Getafe, con clientes fieles y habituales. La nieta de estos tenderos, Ángela Fernández, ha querido también demostrar lo importante que son sus abuelos para ella y la energía y vitalidad que transmiten pese a la edad que tienen. El caso de Leo y Julián ha sido compartido en 'Directo al grano' justo cuando se debate y se comenta mucho sobre la edad de jubilación y las opciones de seguir trabajando tras llegar el momento en el que uno puede colgar 'el mandil'. En este caso ellos no han necesitado que nadie les empuje a prorrogar los años de actividad laboral. Se han mostrado muy satisfechos por la situación que tienen y han dejado claro que su intención, al menos a corto y medio plazo, no pasa por cerrar las puertas del negocio y dejar el oficio.