Victor Wembanyama, con 32 puntos, se puso al frente de los San Antonio Spurs y fastidiaron el ambiente de euforia que se ha generado en Nueva York alrededor de los Knicks (111-115). Su victoria en el Madison Square Garden en el tercer partido de la final de la NBA recorta la ventaja del equipo neoyorquino (2-1), que volverá a jugar en casa este viernes. Donald Trump, presente en el pabellón y abucheado, no dio suerte a los locales. Seguir leyendo....