España, Dinamarca, Francia, Luxemburgo, Países Bajos, Portugal y Suecia han reclamado de forma conjunta que se mantengan las exigencias vigentes de reducción de emisiones de CO2 para turismos y furgonetas en la Unión Europea. A través de un documento común, estos siete Estados miembro han advertido que la introducción de nuevas flexibilidades regulatorias podría ralentizar la transición hacia el vehículo eléctrico y restar eficacia a las inversiones económicas ya ejecutadas por el sector automovilístico europeo.Seguir leyendo....