‘El día de la revelación’ (★★★★☆), Steven Spielberg vuelve en plena forma a la ciencia ficción más sofisticada y humanista

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El que para muchos es el mejor director de cine de todos los tiempos, Steven Spielberg, ha regresado a los cines con El día de la revelación (Disclosure Day). El cineasta de 79 años vuelve, además, a uno de sus géneros fetiche, la ciencia ficción. Después de darnos obras cumbre como E.T. el extraterrestre, Encuentros en la Tercera Fase, Minority Report o La Guerra de los Mundos, vuelve a meterse de lleno en las distopías sobre alienigenas y UFOs.Basada en una historia del propio Spielberg, El día de la revelación (Disclosure Day) cuenta con un guion de David Koepp, cuyo trabajo previo con el legendario director incluye los guiones de Parque Jurásico, El mundo perdido: Jurassic Park, La guerra de los mundos e Indiana Jones y el reino de la calavera de cristal. En conjunto, estos títulos han recaudado más de 3.000 millones de dólares en todo el mundo. Además, la banda sonora la vuelve a componer John Williams. La ambición es total.La historia de El día de la revelación nos presenta a dos protagonistas por separado. Uno es Daniel Kellner (Josh O'Connor), un joven experto en ciberseguridad que es perseguido por el gobierno por posesión de secretos. La otra es Margaret Fairchild (Emily Blunt), la presentadora del tiempo de un canal de televisión de Kansas, a la que comienzan a sucederle fenómenos cada vez más extraños. A medida que la trama avanza, la verdad irá saliendo a la luz.Una película para estar atentosNada más comenzar El día de la revelación, el director sorprende con un enfoque nadie esperaría, especialmente después de todo lo que se ha dicho y promocionado del filme. Y es que la historia de Disclosure Day juega mucho al despiste y consigue con una facilidad pasmosa, como solo Spielberg sabe hacer, que te sientas como los protagonistas. Es decir, perdido y sin acabar de entender lo que sucede, sin vislumbrar realmente el panorama general. Pero siempre moviéndote hacia adelante, dejándote llevar.Todo arranca con una pelea de wrestling, que ya de por sí es tremendamente rompedora y supone una bofetada a las expectativas con las que se entra a la sala de cine. A partir de ahí, el comienzo de la película se descubre como una trepidante historia de espías que empieza in media res (en pleno conflicto, sin introducción). De nuevo, algo inesperado. La estupenda media hora inicial es de infarto y pilla totalmente con la guardia baja al espectador, que poco a poco se va haciendo al ritmo que propone El día de la revelación. Así, el filme trasmuta paso a paso hacia su verdadera naturaleza de ciencia ficción y aliens.A medida que pasan los minutos, Spielberg va dando pistas sobre lo que está pasando. La idea es que, como sus protagonistas, cada persona del público haga su propio puzle, su esquema de ideas, completándolo hasta que se descubre definitivamente el pastel. No es que sea ni mucho menos una película complicada de entender. De hecho muchos de sus diálogos se notan bastante remarcados e impostados para que hasta los espectadores más dispersos puedan seguir bien la línea narrativa. Pero al arrancar con la acción ya a medias y sin dar sobrexposición y contexto, sí implica un visionado más activo en lugar de tratar al público como un ente anestesiado. Y eso se agradece mucho, es más estimulante que la mayoría de blockbusters actuales.¿El mejor Steven Spielberg?Aunque El día de la revelación es en general un gran estreno, no es ni mucho menos, y en contra de lo que algunos han querido vender, la mejor película de ciencia ficción de Steven Spielberg. Ni tampoco su mejor estreno en 20 años. Pero no porque sea mala, sino simplemente porque las anteriores también eran buenas. Solo en esta última década nos encontramos dos joyas como Los Fabelman y West Side Story, que aunque no conectaron con el gran público y la taquilla son filmes maravillosos y reivindicables. Y si atendemos a la ciencia ficción, es evidente que obras como E.T. el extraterrestre o Encuentros en la Tercera Fase son otro nivel.Pero a pesar de que sea necesario rebajar las expectativas frente a la grandilocuencia con la que algunos quieren llamar la atención, es innegable que El día de la revelación (Disclosure Day), es muy buena. Y, sobre todo, está rodada con una genialidad única. El manejo de la cámara de Steven Spielberg sigue siendo, a sus 79 años, el mejor que hay (y probablemente que ha habido) en Hollywood. Es un narrador nato, consigue ofrecernos una sensación de inmersión brutal en la historia de manera insultantemente fácil. Nos lleva de un lado a otro con recursos infinitos, planos bellísimos y una puesta en escena deliciosa, si bien esta vez mucho más sobria que en otras ocasiones.Ciencia ficción sofisticada y humanistaA medida que la ciencia ficción se apodera de El día de la revelación (Disclosure Day), la película muestra su verdadera sofisticación y sus temas y reflexiones centrales. En este aspecto Steven Spielberg recicla algunas de las ideas que ya presentó décadas atrás en Encuentros en la Tercera Fase. Pero si aquello iba sobre descubrir si los aliens existían o no, ahora nos habla de cómo reaccionaría la humanidad al descubrir la verdad.Porque esa verdad es el motor de la cinta. A partir de ahí, se permite abrir nuevos caminos filosóficos y éticos. Por ejemplo, esa reflexión (un poco vaga pero interesante) sobre la religión y cómo la fe encaja en toda esta ecuación. También, desde la inocencia y la esperanza clásicas de las que Spielberg siempre ha hecho gala, nos lanza la advertencia de que la humanidad está al borde del colapso y, si no nos ponemos las pilas, la única manera de evitar la Tercera Guerra Mundial es que lleguen los alienígenas.Es obvio que no todo en El día de la revelación (Disclosure Day) es redondo y que algunos temas o momentos están tratados de manera algo vaga. Pero todo compensa cuando llega el momento de la verdad. Una escena increíble, poética en su concepción y tremendamente emotiva. Es el momento más emocionante de toda la película, donde reside su verdadero corazón, y dejará levitando a toda la sala en una suerte de ensoñación preciosa y sincera. Otra vez, Spielberg imbuye de la humanidad más pura a su ciencia ficción.Denle todos los premios a Emily BluntPor último, pero no menos importante, tenemos que hablar del reparto de El día de la revelación (Disclosure Day). Sobre todo para rogar que en Hollywood no se olviden de Emily Blunt cuando llegue fin de año. La película ha llegado pronto, pero ojalá al menos ella tenga el reconocimiento que merece en la temporada de premios. Porque está inmensa. Es probablemente el mejor papel de su (prodigiosa) carrera.También está estupendo Josh O'Connor, que ya ha pasado claramente de promesa a realidad entre los actores de su generación. Y correctos están como siempre Colin Firth como villano y Colman Domingo como secundario de lujo. Pero de todos los nombres de El día de la revelación, si tenemos que quedarnos con uno es con el de Blunt. Es impresionante el nivel de carga emocional altísimo que mantiene en todo momento. Amén de su compromiso y sacrificio con todos los retos que le propone el papel (ruidos guturales, idiomas...).En resumidas cuentas, El día de la revelación (Disclosure Day) es el regreso de un Steven Spielberg que, con 79 años, sigue siendo uno de los directores más en forma y más estimulantes de todo Hollywood. Hay ciencia ficción de primer nivel, mucha acción vibrante, persecuciones que quitan el aliento, entramados y conspiraciones propios del cine de espías... Y todo contado con una gracia y estilo inigualables. No será su filme más perfecto, pero sigue siendo maravilloso. El maestro ha vuelto a hacerlo.El día de la revelación se estrena en cines el viernes 12 de junio.Seguir leyendo: ‘El día de la revelación’ (★★★★☆), Steven Spielberg vuelve en plena forma a la ciencia ficción más sofisticada y humanista