El MIT acaba de probar un motor híbrido que podría convertir satélites del tamaño de un maletín en exploradores interplanetarios. La clave es un combustible capaz de alimentar propulsión química rápida y propulsión eléctrica eficiente desde un solo depósi

Wait 5 sec.

Ingenieros del MIT demostraron que el propelente ASCENT puede funcionar tanto en motores químicos como en propulsores electrospray. La idea se probará en órbita con la misión Green Propulsion Dual Mode de la NASA y podría abrir el camino a CubeSats capaces de viajar más lejos con menos masa.