Investigadores del Centro Helmholtz de Berlín y otras instituciones internacionales usaron espectroscopía fotoelectrónica de resolución angular para mapear la estructura electrónica del cobalto con una precisión sin precedentes. Encontraron una riqueza topológica inesperada: puntos de Weyl, líneas nodales, cruces topológicos y estados electrónicos de superficie coexistiendo en un mismo metal que parecía plenamente comprendido