ABC Cultural organiza uno de los los encuentros más interesantes de la Feria del Libro de Madrid. Frente a frente, dos territorios literarios definidos por el inconformismo, las nuevas maneras de narrar la identidad femenina, la violencia y el desarraigo, en una conversación sobre «la escritura, como una justicia a mano propia». Las protagonistas son dos autoras de novelas indómitas, la escritora argentina Ariana Harwicz (' Matate, amor ' y 'Perder el juicio', editadas por Anagrama), conversará con la novelista hispanovenezolana Karina Sainz Borgo ('La hija de la española' y 'Nazarena' , en Lumen y Alfaguara, respectivamente). Será el próximo domingo 14 de junio, a las 13:30h, en el salón de actos de la Biblioteca Eugenio Trías, en el Retiro. Harwicz, premio Booker Internacional, opina que «al escribir, hay que empezar de cero, resucitar las palabras, darles una RCP. Creo que escribir una novela es cavar túneles para huir», porque piensa que «vivimos la época de la negación: el mandato es crear obras en las que estén cancelados el odio, la discriminación y la ofensa. Y ese rechazo a querer saber equivale a usar prótesis morales». Para Karina Sainz, premios Jan Michalski y Mariano de Cavia, «escribir es arrancarse. La literatura, si no incomoda, si no te propone algo que te haga pensar o incluso te duela, quizá no sea la que más debería retumbar». Las novelas de Harwicz y Sainz Borgo suponen aldabonazos en la narrativa hispanoamericana contemporánea. Escriben con estilos muy diferentes, pero sus personajes comparten un estado parejo de intemperie. La fuerza de las protagonistas de Harwicz emerge de la quiebra interior: madres que rechazan los mandatos afectivos, mujeres que expresan una forma de deseo fuerte y destructiva y también un desarraigo irresoluble. La intemperie de los personajes de Sainz Borgo tiene también raíces históricas y políticas, reinan en paisajes devastados por la violencia, el colapso o el exilio. En ambos casos, sin embargo, la literatura nace de una experiencia límite, sus obras muestran cómo la violencia termina modelando la subjetividad. La conversación entre las dos autoras permitirá profundizar en la visión que ambas tienen del lenguaje y la opresión. Su territorio literario no es lugar para personajes femeninos ejemplares o edificantes, tan de moda. Harwicz desafía las convenciones sobre la maternidad sentimentalizada y la idea de la mujer como espacio de cuidado. Sainz Borgo presenta personajes duros, de pedernal, entre la crueldad y la compasión, dispuestas a sobrevivir. Su Nazarena ha profundizado en poéticas casi lorquianas trasfundidas a la sofocante realidad del trópico. Ambas están decididas a liberar a sus personajes de cualquier obligación moralizante. Los lectores de ambas cuentan frecuentemente el desafío que les ata a su prosa, que abrasan en la conciencia y destruyen el conformismo. Autoras relevantes, traducidas a numerosos idiomas, su voz resuena con fuerza en una época en la que determinadas causas han estado por encima de cualquier consideración literaria. Las dos forman, cada una a su manera, un puesto de resistencia frente a los policías de la moral. Su arma es la prosa indómita, la convicción de que la literatura debe adentrarse en las zonas de incomodidad, allí donde el individuo pierde las certezas que le permitían orientarse en el mundo. Tanto Harwicz como Sainz Borgo han hecho de esa pérdida —de hogar, de identidad, de estabilidad emocional o de pertenencia— el alma de algunas de las obras más intensas de la narrativa hispánica contemporánea. La conversación estará moderada por el director de ABC Cultural, Jesús García Calero.