La Armada de EE UU adquiere un revolucionario sistema mecánico para derribar drones de forma masiva y barata

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El Pentágono busca fórmulas urgentes para frenar la creciente amenaza que representan los enjambres de drones en los escenarios bélicos actuales. En este contexto, la Marina de los Estados Unidos ha adjudicado un contrato de hasta 98 millones de dólares para adquirir una tecnología que destaca por su sencillez y letalidad. Se trata de espoletas mecánicas de proximidad diseñadas para optimizar la detonación de sus proyectiles en el momento exacto del impacto.Este nuevo componente, denominado formalmente espoleta FALCO, se integrará en el Sistema de Armas de Matanza de Precisión Avanzada (APKWS). El objetivo de esta actualización es convertir las plataformas de lanzamiento existentes en armas eficaces y de bajo coste capaces de abatir aeronaves no tripuladas en diversos entornos de combate. La adjudicación se ha estructurado bajo un contrato de precio fijo.La compañía responsable de este desarrollo es L3Harris Technologies, una firma con sede en Florida. Según revela una información del portal especializado *Interesting Engineering*, la gran particularidad de este dispositivo es que apuesta por un mecanismo puramente mecánico de proximidad en lugar de recurrir a los habituales y costosos sensores electrónicos basados en radar o tecnología infrarroja. Esta decisión de diseño prioriza la asequibilidad y la viabilidad de una producción en masa en tiempos de alta demanda bélica.Un aumento de producción sin precedentesLa creciente presión de los conflictos actuales ha obligado a reestructurar las cadenas de suministro militar para evitar el desabastecimiento. Ante la avalancha de pedidos de la espoleta FALCO, el fabricante ha multiplicado por siete su ritmo de producción en sus instalaciones de Ohio. Asimismo, la firma realiza inversiones en utillaje y en la ampliación de su red de proveedores locales para asegurar la resiliencia industrial.Estas mejoras industriales permitirán multiplicar por veinte la capacidad de fabricación a corto plazo. De este modo, las fuerzas armadas estadounidenses pretenden garantizar un suministro constante de munición barata frente a la proliferación de dispositivos enemigos, un desafío que redefine la guerra moderna. Con esta tecnología, la Marina estadounidense busca mantener su ventaja táctica sin comprometer sus presupuestos de defensa.