Colombia tendrá más capacidad en nuevo proyecto para importación y almacenamiento de GLP con alianza entre Puerto Bahía y Gasco

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Pedro Rosales, director ejecutivo de la Asociación Puerto Bahía-Gasco. Imagen: Rodrigo Torres/Valora AnalitikEl sector de gas licuado de petróleo (GLP) en Colombia está a las puertas de una transformación estructural. Así lo dejó ver Pedro Rosales, director ejecutivo de la Asociación Puerto Bahía Gasco, durante una entrevista con Valora Analitik en el marco del Congreso de Agremgas en Cali.El experto amplió los detalles de un ambicioso proyecto de importación de gas licuado de petróleo (conocido como el gas de cillindro) que ya es una realidad y que promete revolucionar el mercado nacional. La apuesta es clara: Puerto Bahía Gasco está desarrollando una terminal multipropósito en Cartagena para atender el creciente déficit de GLP en el país, un déficit que hoy ya supera las 40.000 toneladas mensuales de importación y que seguirá aumentando ante la declinación de la producción en campos como Cusiana, Cupiagua, Floreña, Volcanera y Pauto, sumado a la menor oferta de gas natural que está empujando a los industriales a buscar combustibles alternativos.Dos etapas, una ya funcionando y otra en construcciónEl proyecto contempla dos etapas. La primera, denominada operación temprana en el Muelle Sur, ya está funcionando desde marzo de 2026. Rosales explicó en detalle su funcionamiento: están recibiendo el GLP en barcazas y, a través de tuberías, lo trasladan a seis posiciones que entregan el producto a carrotanques. Se trata de una operación de GLP presurizado, segura y confiable, desarrollada con altos estándares del terminal y de la industria. En esta fase inicial, el puerto tiene capacidad de entregar hasta 20.000 toneladas por mes, lo que representa aproximadamente la mitad de las importaciones actuales del país.La segunda etapa, que es la operación definitiva, se ejecutará en el Muelle Norte de Líquidos y comenzará su construcción en el segundo semestre de 2026. La diferencia central es que, en lugar de la operación presurizada actual, operarán con GLP refrigerado, utilizando un tanque de almacenamiento mucho más grande que permitirá traer buques de mayor tamaño y lograr una eficiencia sustancialmente mayor. Las características técnicas indican que se realizará descargue de buque con brazo de carga, con un almacenamiento de GLP refrigerado en un tanque de más de 20.000 toneladas, complementado con 320 toneladas en balas presurizadas. El proyecto dispondrá de entre cuatro y seis posiciones de descargue a camión cisterna, con una rata de cargue que oscilará entre 1.500 y 2.200 toneladas por día. La capacidad de entrega inicial de esta fase será de 720.000 toneladas anuales, equivalentes a 60.000 toneladas por mes, aunque Rosales aclaró que pueden ser más en la medida en que se pongan más posiciones de entrega de carrotanques. La inversión para esta ampliación está siendo financiada por Frontera y Gasco, socias del proyecto, que están poniendo el equity necesario en una proporción de 70 %-30 %.Un cambio tecnológico que reduce costos entre un 30 % y un 40 %Una de las ventajas que destacó Rosales tiene que ver con los costos. El GLP puesto en el carrotanque de los clientes tiene tres conceptos principales de costo: el valor de la molécula, el transporte desde la costa del Golfo de Estados Unidos hasta el puerto colombiano y el costo del puerto. La principal ventaja del nuevo esquema refrigerado está en el flete. Al traer buques de mayor tamaño, el flete unitario se reduce. Rosales fue contundente: el flete que tendrán a futuro es una tercera parte del flete actual. Sumando flete más puerto, el ahorro para los clientes estará entre un 30 % y un 40 % menos de lo que pagan hoy.Además de la ventaja logística, al negociar volúmenes mayores de forma consolidada, el valor de la molécula también será menor. Es el principio de comprar al por mayor versus comprar en el mercado spot o al por menor. Esa doble ventaja permitirá a los distribuidores y clientes industriales acceder a un GLP más competitivo, mejorando sus márgenes y reduciendo el costo final para los consumidores.Tres cambios técnicos para la eficiencia en GLPRosales explicó que hay tres cambios técnicos centrales que explican la mayor eficiencia del proyecto. El primero es el tamaño de los buques. Los puertos que hoy operan en Colombia tienen calados de entre 8,5 y 9 metros, lo que limita la llegada de buques pequeños. En cambio, Puerto Bahía tiene un calado de 20 metros, lo que permite el arribo de buques medianos, grandes y muy grandes, conocidos como MGC o Very Large Gas Carriers, que hoy no tienen forma de llegar al país.El segundo cambio es la capacidad de recibo. Los puertos actuales tienen una capacidad limitada, alrededor de 5.000 toneladas, y dependen de tener una fila de carrotanques detrás para poder recibir el buque completo, lo que genera una dificultad logística importante. En Puerto Bahía podrán recibir volúmenes de más de 20.000 o 25.000 toneladas en un solo embarque, lo que hace la operación mucho más eficiente.El tercer cambio son las ratas de flujo. Tanto la descarga del buque como la entrega a carrotanques serán mucho más altas gracias a la capacidad del sistema, lo que elimina los sobrecostos por demoras y optimiza toda la cadena logística.El fenómeno de El Niño y el papel del GLP como respaldo energéticoRosales también puso sobre la mesa un factor coyuntural que juega a favor del proyecto. De acuerdo con los informes del Ideam y el Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible, las proyecciones indican una alta probabilidad de El Niño en la segunda mitad de 2026, con posibilidad de que el fenómeno persista hasta finales de año. Ese escenario hará necesario el uso de combustibles alternativos como el diésel y el GLP en generación térmica. El GLP se consolida como un energético resiliente, disponible y de rápida respuesta frente a contingencias climáticas, convirtiéndose en un respaldo clave para la seguridad energética.El proyecto ya es una realidad y el mercado puede acceder hoyRosales fue enfático en un mensaje. El proyecto no es una promesa a futuro. La operación temprana ya está disponible hoy. Los equipos de larga entrega, como tuberías, brazos de carga, bombas y unidades de recuperación de vapores, ya fueron adquiridos y los contratos de construcción están próximos a iniciar. La fecha estimada para el inicio de la operación con GLP refrigerado es a principios de 2028. Mientras tanto, el mercado ya cuenta con una solución inmediata de 20.000 toneladas mensuales.Un aspecto que se destacó es que el proyecto ha sido concebido bajo un esquema de acceso abierto para atender la totalidad del mercado nacional. Cualquier distribuidor o cliente, independientemente de su tamaño, podrá acceder a la infraestructura en iguales condiciones y con iguales tarifas. Se trata de una infraestructura al servicio de todo el país, que contribuye a fortalecer la seguridad energética y la competencia en el mercado.Con esta infraestructura, Colombia da un paso adelante para garantizar su abastecimiento de GLP, reducir costos y abrir el mercado a más competidores. La invitación de Rosales a los distribuidores y clientes del sector fue contundente: esta alternativa ya está disponible y es una oportunidad real para dinamizar el mercado nacional.—