Es imposible hacerlo mejor en las pruebas de acceso a la universidad (PAU) que Carmen Serrano hace dos años. Sacó un 14 de 14 en los exámenes, la perfección, y eso le permitió escoger la carrera deseada, Ingeniería Aeroespacial, para la que necesitaba mucha nota. Eso le hizo "ir un poco agobiada" antes de las pruebas: "Recuerdo mucho estrés y unos nervios enormes", explica a la vez que reconoce que pude contenerlos con la ayuda de su familia y amigos. La experiencia la llevó al límite y le enseñó una cosa importante: relativizar y darse cuenta de que "tampoco era tan importante" porque, de no haber entrado a ese grado, habría cursado cualquier otra ingeniería. El primer aviso lo sintió al recibir la nota, un 14, porque "me sentí vacía" mientras todo el mundo "empezó a felicitarme". "No me sentí tan bien como esperaba", añade.Seguir leyendo....