La miel hallada en antiguas tumbas egipcias puede seguir siendo comestible después de más de 3.000 años. La explicación no está en una leyenda faraónica, sino en una defensa química diseñada por las abejas

Wait 5 sec.

La historia de los arqueólogos probando miel de tumbas egipcias tiene más mito que prueba firme, pero la ciencia detrás sí es real: la miel casi no tiene agua disponible, es ácida y puede generar pequeñas dosis de peróxido de hidrógeno. Por eso resiste como pocos alimentos al paso del tiempo.