El equipo de la Escuela Española de Historia y Arqueología en Roma del CSIC documentó en Tusculum, a 30 kilómetros de Roma, una basílica del siglo II a.C. que constituye uno de los ejemplos más tempranos conocidos de este tipo arquitectónico. Medía 17,7 por 25,2 metros, tenía una fachada con arcos sobre pilastras y un capitel policromado con cabeza femenina en estuco