Hugh Lewis, profesor de la Universidad de Birmingham y experto en basura espacial, advierte que el síndrome de Kessler, la cascada de colisiones que podría dejar la órbita terrestre baja inutilizable, ya ha comenzado. En 2025, los satélites Starlink realizaron 300.000 maniobras de evasión. Si el proceso no se detiene, la Tierra podría quedar rodeada por una "colmena" impenetrable de basura que pondría en riesgo los satélites, la banca, el GPS y cualquier futura misión espacial