El Papa León XIV ha vivido una de las jornadas más intensas y emotivas de su visita a Barcelona. Antes de llegar en helicóptero a Montserrat para presidir la oración del Santo Rosario, el Pontífice ha visitado el centro penitenciario de Brians 1, donde ha sido recibido por los internos entre cantos, emoción y mensajes de esperanza.La visita a la prisión ha sido breve, de unos 20 minutos, pero cargada de simbolismo. Los reclusos recibieron al Papa cantando Ayúdame a caminar y con gritos de “God bless you”. En el recinto le esperaban también el presidente Salvador Illa y el ministro Fernando Grande-Marlaska.El Papa León XIV emociona en Brians 1 antes de llegar a Montserrat- Uno de los momentos más conmovedores llegó con el testimonio de Montse, una interna de Brians 1 que trasladó al Papa el impacto que había tenido su presencia en la prisión. “Nos da muchísima alegría que esté aquí hoy porque muchas veces nos sentimos olvidadas. Durante mucho tiempo he intentado creer en Dios y no lo había conseguido, ahora en la prisión sí que lo he conseguido. Nunca he podido aceptar la muerte de mi hijo, no entendía porque Dios se lo había llevado. Hoy le pido perdón a Dios, gracias a la fe soy mejor persona”, expresó ante León XIV.También tomó la palabra Josefina, otra interna del centro, que relató su relación con la fe en un contexto de dolor personal. “Siempre he participado en la Iglesia, mi lugar seguro. He sido una persona muy impulsiva y desde esta impulsividad cuestionaba ha Dios. Sufrí mucho con el accidente de mi hijo e incluso mi fe se tambaleó pero en medio de todo siento que no quiero pedir explicaciones a Dios. Aquí en la prisión no estoy sola, Jesús está dentro de mi”, explicó al Pontífice.Un mensaje de esperanza para los presosEl capellán de la prisión, Jesús Bel, fue el encargado de dar la bienvenida al Papa en nombre de la comunidad penitenciaria. “Además de compartir la fe en comunidad también damos mucha importancia al acompañamiento personal. Gracias por mirarnos con ojos de misericordia, por decirle al mundo que existimos que sufrimos, que queremos levantarnos. Queremos unirnos fuertemente al Señor”, dijo.León XIV respondió con un discurso centrado en la dignidad humana, la fe y la posibilidad de mirar al futuro más allá del pasado. “Todo ser humano es digno por el mero hecho de haber sido querido, creado y amado por Dios. No existe pues ninguna situación en la que Dios aparte de nosotros su mirada. Esto es válido de forma particular para vosotros, hermanos y hermanas, que estáis lejos de vuestra familia y en vuestra condición. Aunque el agobio y la tristeza marquen algunos momentos de vuestro camino, no determina la identidad de una persona. Si confiamos en la gracia divina descubrimos como en nuestra vida el pasado no condena el futuro”, trasladó a los reclusos.El Papa León XIV emociona en Brians 1 antes de llegar a Montserrat- Durante el encuentro hubo también intercambio de regalos. Los internos obsequiaron al Papa con un libro, un plato con una paloma de la paz y un cuadro. Por su parte, León XIV les entregó una imagen de María con su hijo como muestra de apoyo, acompañamiento y cercanía.El Pontífice abandonó Brians 1 entre saludos a los presos y el canto del Virolai, poniendo rumbo a Montserrat en helicóptero. El desplazamiento hasta la abadía, situada a unos 700 metros de altura, se realizó por aire para agilizar un recorrido de 31,5 kilómetros que por carretera habría resultado más largo y complejo.Montserrat recibe al Papa entre aplausos y campanasLa llegada del Papa a Montserrat desató la expectación de miles de fieles. Desde primera hora, muchas personas aguardaban su llegada en la Plaça de Santa Maria, algunas desde las 07.00 horas. En total, 8.000 personas estaban autorizadas a estar presentes en Montserrat, tanto dentro como fuera del recinto, donde se instalaron pantallas gigantes.El acceso a la abadía supuso un reto organizativo, con refuerzo del servicio del tren cremallera para garantizar que los asistentes estuvieran ya en el lugar antes de la llegada del Papa. En la plaza se escucharon gritos de “esta es la juventud del Papa” y “Viva el Papa” mientras se esperaba la llegada del Pontífice.El Papa León XIV emociona en Brians 1 antes de llegar a Montserrat- León XIV aterrizó en el helipuerto y se desplazó después en papamóvil hasta la plaza de la abadía, entre aplausos y ovaciones. Durante el recorrido volvió a protagonizar una de las imágenes habituales de su visita, al bendecir a recién nacidos ante la emoción de los fieles.Ya en la abadía, el Papa fue recibido por el obispo de Sant Feliu y el abad de Montserrat. Ambos agradecieron su presencia en uno de los “días más importantes de la historia de Montserrat”. León XIV accedió después a la capilla del Santísimo, donde rezó ante el Cristo esculpido por Josep Maria Subirats, mientras el órgano sonaba en un monasterio abarrotado de público acreditado.Gran recibimiento a León XIV en la Abadía de Montserrat.🔹Sigue en directo el programa especial ⬇️⏯️https://t.co/8fP2E7i9xU#VisitaPapaRTVE pic.twitter.com/PzkTqmveCk— La 1 (@La1_tve) June 10, 2026La visita coincidió con la clausura de las celebraciones del milenario del monasterio benedictino, uno de los hitos más significativos de la vida religiosa en Catalunya. Desde la Església Arxidiocesana de Barcelona se recordó además el vínculo especial del Papa con la Mare de Déu de Montserrat: “Cuando era misionero en el Perú, fue director de una parroquia dedicada a Montserrat y, antes de ser elegido pontífice, ya había visitado el monasterio en 2013”.El Pontífice presidió finalmente la oración del Santo Rosario junto a los fieles, en una celebración marcada por la presencia de varias decenas de eclesiásticos y 40 niños de la Escolanía de Montserrat. Una jornada que unió el silencio de la prisión, la emoción de los testimonios y la solemnidad de una abadía entregada a la visita papal.