La mayoría de los conductores utiliza el coche a diario para desplazamientos cortos: ir al trabajo, llevar a los niños al colegio, hacer la compra o realizar gestiones cotidianas. Son trayectos que suelen percibirse como poco relevantes desde el punto de vista del consumo, pero la realidad es que determinados hábitos al volante pueden aumentar notablemente el gasto de combustible y las emisiones contaminantes.Seguir leyendo....