El viernes pasado se vivió un momento de bastante tensión en la Estación Espacial Internacional (ISS, por sus siglas en inglés). La NASA tuvo que ordenar a su tripulación que se resguardara de emergencia dentro de una de las naves acopladas.¿El motivo? Una fuga de aire en el sector ruso que requería una investigación urgente y bastante delicada por parte de los ingenieros de ese país.Afortunadamente, el susto no pasó a mayores, pero nos recuerda lo complejo que es mantener funcionando una estructura que lleva ya más de dos décadas flotando sobre nuestras cabezas.El peligro de una reparación improvisada en el espacioTodo comenzó cuando la agencia espacial rusa, Roscosmos, avisó que planeaba hacer unos trabajos de mantenimiento en una sección que lleva dándoles dolores de cabeza con pequeñas fugas desde hace algunos años.Para solucionar el problema de raíz, los especialistas rusos propusieron cortar un soporte estructural. Su idea era tener un mejor acceso al punto exacto de la avería.Sin embargo, a la NASA no le hizo mucha gracia la propuesta. Los ingenieros estadounidenses evaluaron la situación y determinaron que cortar esa pieza implicaba riesgos estructurales adicionales para la estación.Ante la duda y para no correr riesgos innecesarios, se activaron de inmediato los protocolos de seguridad.Refugio de emergencia en la Crew Dragon de SpaceXComo medida de precaución, la agencia ordenó a los astronautas abordar la cápsula Crew Dragon de SpaceX, que se encuentra unida a la estación, preparándose para una posible evacuación de emergencia.Entre los tripulantes que tuvieron que resguardarse estaban los estadounidenses Jessica Meir, Jack Hathaway y Chris Williams, junto a la astronauta de la Agencia Espacial Europea, Sophie Adenot, y el cosmonauta Andrey Fedyaev.Mientras tanto, dos cosmonautas rusos permanecieron en el laboratorio orbital vigilando de cerca los indicadores y evaluando los pasos a seguir. Pues bien, la tensión duró poco tiempo.Al ver las dudas que generaba la maniobra, Roscosmos decidió pausar la reparación para recopilar más datos y analizar a fondo la situación. Una vez que se canceló el corte de la pieza, la NASA levantó la orden de alerta y todo volvió a la normalidad.El túnel PrK, un viejo conocido que pierde presiónEl verdadero culpable de este drama es el túnel de transferencia PrK, una sección estrecha que conecta el módulo de servicio ruso Zvezda con uno de los puertos de acoplamiento.No es un problema nuevo ni mucho menos, las primeras grietas y pérdidas de aire en esa zona se detectaron en 2019.Desde entonces, tanto la NASA como Roscosmos han estado aplicando parches y medidas operativas temporales para frenar la pérdida de oxígeno, pero encontrar la causa raíz de estas fisuras ha sido una tarea titánica.La portavoz de la NASA, Bethany Stevens, comentó en su cuenta de X que siguen colaborando estrechamente con sus homólogos rusos y el resto de la comunidad internacional para encontrar una solución definitiva.Los desafíos de una estación espacial envejecidaEste incidente pone sobre la mesa una realidad innegable, la Estación Espacial Internacional está envejeciendo. Ha estado habitada de forma ininterrumpida desde el año 2000 y el desgaste del hardware se nota cada vez más.Aunque la intención de la NASA es mantener el laboratorio operativo al menos hasta el 2030, los constantes problemas de mantenimiento y la incertidumbre sobre el papel de Rusia a largo plazo en el programa generan muchas dudas en el sector.A pesar de las alarmas que se encendieron el viernes, ambas agencias espaciales han querido tranquilizar al público. Aseguran que la fuga actual se mantiene bajo control y no representa una amenaza inmediata para la vida de los astronautas.Los equipos de ingeniería en la Tierra continúan vigilando los sensores y analizando la mejor forma de sellar el módulo de manera permanente.Con información de ReutersThe post Alerta en la Estación Espacial Internacional por una delicada reparación rusa first appeared on PasionMóvil.