Seguro que alguna vez en la frutería o en el supermercado, has ido a la zona de la fruta y decides llevarte una bandeja de arándanos o un racimo de uvas para el postre o para picar algo sano entre horas. Al ir a elegir la caja, te fijas en que casi todos las frutas tienen como un polvillo blanco por encima que los hace parecer mate. Por inercia, buscas la bandeja donde la fruta se vea más limpia, brillante y con el color bien vivo. Y si no la encuentras, piensas en meterla bajo el grifo y frotarla bien en casa para quitarle esa capa tan sospechosa. Pues bien, según los expertos, estás cometiendo un doble error. Ese polvillo grisáceo que a tanta gente le da mala espina no es suciedad, ni moho, ni mucho menos restos de productos químicos. Para esclarecer este tema, Miguel A. Lurueña, doctor en Ciencia y Tecnología de los Alimentos, ha subido un vídeo a su cuenta de Instagram en el que explica que esa capa es un escudo natural de la propia fruta y, de hecho, cuanta más tengan, mejor que mejor. El nombre técnico que usan los científicos es pruina , una cera natural que fabrica la propia planta. No les pasa solo a los arándanos, sino que se ve también en las uvas, en las ciruelas e incluso en algunas manzanas. Casi todas las frutas fabrican su propia cera para protegerse, pero la de los arándanos es especial porque forma unos cristales diminutos que no vemos a simple vista. Esos cristales reflejan la luz del sol de una forma concreta y por eso vemos ese tono blanquecino. El experto insiste en que no hay ningún motivo para desconfiar de ella. Al revés, es una señal buenísima que nos dice que la fruta está fresca y sana . Es algo totalmente natural que se puede comer sin ningún peligro, así que puedes comerte la fruta tranquilamente sin tener que limpiarla bajo el grifo. Lejos de ser un defecto, esta cera sirve para que la fruta se conserve en buen estado . Primero, funciona como un aislante que evita que la fruta pierda su jugo. Gracias a esta barrera, el arándano o la uva no se secan con el aire y consiguen mantenerse firmes durante mucho más tiempo. Por si fuera poco, este envoltorio natural funciona como una crema solar , defendiendo la piel de la fruta para que no se queme con el sol mientras está en la planta. Además, sirve de muro para que no entren hongos, bacterias ni ningún bicho. Sabiendo esto, la próxima vez que vayas a comprar arándanos o uvas vas a tener que cambiar tu forma de elegir la bandeja. El consejo del especialista es que busques siempre los que tengan esta capa blanca lo más entera posible. Esos son, sin duda, los mejores y los más frescos. ¿Qué significa si ves una caja con arándanos muy brillantes, lisos y de un azul limpísimo? Pues que lo más seguro es que esa fruta ya no sea tan fresca. Puede ser porque llevan demasiado tiempo en la tienda o porque los han tocado de forma brusca y han perdido su protección por el camino. Si te llevas esa bandeja a casa, se te van a estropear más rápido porque ya están indefensos.