Los disturbios de esta semana en Belfast han vuelto a evidenciar el hartazgo social en el Reino Unido tras casi dos décadas marcadas por la austeridad, el Brexit, la pandemia y el aumento del coste de la vida. Cientos de personas se han enfrentado a la policía y han atacado comercios y viviendas de inmigrantes tras el ataque con cuchillo de un solicitante de asilo sudanés contra un hombre en plena calle el pasado lunes. Las movilizaciones violentas empiezan a ser habituales en el país y son una muestra de la penetración de los discursos de extrema derecha en una sociedad decepcionada con la vieja política, a la que acusan de destinar demasiados recursos a la acogida de inmigrantes. Seguir leyendo....