Las temperaturas ya superan en buena parte de la Península los 30 grados y seguirán incrementándose a medida que avance el verano. Eso implica encender el aire acondicionado y en consecuencia la factura de la luz se va a incrementar en los próximos meses. En el caso de estos aparatos de refrigeración, cada grado es clave. Las olas de calor en verano -cada vez más extremas y recurrentes- convierten encender estos electrodomésticos no en un capricho sino en una necesidad. Un estudio de Papernest cifra en que bajar el aire de 26 grados a 20 supone un desembolso durante los tres meses del verano de hasta 71 euros en una villa de 140 metros cuadrados, el escenario más exigente. La... Ver Más