Desde abril de 2023, los enfrentamientos entre el ejército de Sudán y las paramilitares Fuerzas de Apoyo Rápido (RSF, por sus siglas en inglés) han desplazado a más de 12 millones de personas, paralizado la economía sudanesa y provocado una crisis humanitaria devastadora. En este contexto, algunas de las trabajadoras más expuestas a la violencia y la inestabilidad han continuado con sus actividades. Entre ellas se encuentran decenas de periodistas sudanesas que, a pesar de bombardeos, desplazamientos y el colapso económico, se niegan a dejar de informar.Seguir leyendo