En la capilla de La 72, Hogar-Refugio para Personas Migrantes ya no se ven colchonetas apretadas ni niños corriendo entre ellas. Donde en 2024 dormían a diario medio millar de personas migrantes, hoy apenas llegan unas 70. El refugio franciscano de Tenosique, Tabasco, en el sureste mexicano y en la frontera con Guatemala, ha dejado de ser un hervidero. Pero no solo han cambiado las cifras: desde el regreso de Donald Trump a la Casa Blanca también lo ha hecho, de manera radical, el perfil de quienes se atreven a migrar y buscar asilo.Seguir leyendo