Las cámaras de comercio que hoy son unas verdaderas agencias de desarrollo regional deben cuidarse de sectores politiqueros, especialmente a mediados del 2026 cuando vendrá la renovación de sus juntas directivas.Así lo advierte Julián Domínguez Rivera, quien después de más de 12 años deja la presidencia de Confecámaras. Plantea los retos del sistema cameral y menciona la importancia del fortalecimiento permanente en tecnología y del respeto por la institucionalidad. ¿Cuál fue el motivo de su renuncia a la presidencia de Confecámaras? Este fue el anuncio de un proceso que venía ejecutando hace algún tiempo. Yo ya había expresado a toda la red cameral mi deseo de dar un paso al costado y creo que llegó el momento, porque logramos, con el principio de buen gobierno que siempre nos ha asistido, encontrar un sucesor a quien se le puedan entregar las banderas. Una persona con muy buena calidad profesional, muy capacitada, especializada en distintos temas y que además tiene experiencia en cámaras de comercio y en el sector gremial. Al llegar Nicolás Botero, para mí fue muy sencillo dar este paso. La junta directiva, con sus 15 miembros que representan a todas las regiones, expidió el miércoles pasado, por unanimidad, una declaración de respaldo y apoyo a mi gestión y de agradecimiento, cosa que fue muy importante. Pero yo ya había tomado la decisión, a pesar de esa ratificación del afecto y el reconocimiento, de retirarme. PUEDE LEER: ¿Quién es Nicolás Botero-Páramo Gaviria, el nuevo presidente de Confecámaras?¿Va a liderar el Congreso de Confecámaras - a comienzos de octubre- o ya lo hará su sucesor?Voy a liderar el Congreso que hemos preparado con mucho esmero. El doctor Botero ingresará con posterioridad.¿Cuál es el balance de su gestión? ¿Cómo quedan las cámaras de comercio?La Confederación queda sólidamente estructurada, con utilidades de 1.279 millones de pesos y estados financieros a 2024 auditados sin ninguna observación. Queda con una estructura muy sólida de tecnología para gestionar la información empresarial del país. Desde 2017 venimos ejecutando un plan que culmina en 2030, con el que hemos logrado manejar más de 300 millones de datos. Solo el año pasado se hicieron 15 millones de consultas para ubicar empresarios, proveedores, académicos y particulares. Hoy más del 70% de los trámites en las cámaras se realizan digitalmente.Consolidamos la visión de las cámaras como agencias de desarrollo en sus regiones, más allá del registro mercantil. En materia de infraestructura dejamos además una sede moderna en Bogotá, en la avenida El Dorado, de mil metros cuadrados, con espacios adecuados y tecnología de punta.Las cámaras de comercio se han vuelto agencias de desarrollo regional, dice Domínguez.iStock¿Qué más destacaría?LE PODRÍA INTERESAR: Contraloría alerta por la reprogramación de vigencias futuras de concesiones vialesAdemás, el desarrollo tecnológico que tenemos aquí permitió que las cámaras pudieran adelantar sin ningún tropiezo la renovación de la matrícula mercantil, que es un proceso que se realiza dentro de los tres primeros meses del año y donde se procesan más de dos millones de datos y con una disponibilidad del 100%.Impulsamos la Ley 1727 de 2014, que es una ley de buen gobierno para las cámaras de comercio lo que fija reglas para operar con transparencia y eficiencia, y logramos presidir por primera vez el Consejo Gremial Nacional y la Asociación Iberoamericana de Cámaras de Comercio. Hemos hecho muchos procesos de cooperación para apoyar a las cámaras más pequeñas y sus empresas, especialmente aquellas que están al borde de la informalidad para llevarlas a la formalidad, con proyectos por 13.000 millones de pesos en el último año. Un ejemplo es Fábricas de Productividad, que permitió mejorar la productividad de las empresas hasta en un 27%.El sistema cameral se rige por normas del gobierno corporativo.iStock¿Cuáles son los principales retos del sistema cameral?Hay que consolidar la gobernanza, porque es muy importante para mantener el espíritu empresarial y evitar que las cámaras tengan dificultades o amenazas de sectores politiqueros. También hay que culminar los procesos de tecnología, porque ese mejoramiento nunca termina. Ya estamos utilizando herramientas de inteligencia artificial, pero debemos seguir por esa senda hasta lograr que todos los servicios sean absolutamente digitales.PODRÍA LEER: ¿Posible negocio? Ecopetrol hizo acuerdo con Canacol Energy para cruzar informaciónOtro reto es entender que la información empresarial es el principal instrumento para la toma de decisiones y el análisis de políticas públicas. Desde 1931 se gestiona información empresarial en las cámaras y hemos hecho estudios de movilidad empresarial, por ejemplo, que muestran cómo las empresas pequeñas pueden convertirse en medianas o grandes.Recomienda evitar la politización. ¿Sigue siendo una amenaza?Hoy no. En el pasado sí hubo dificultades, como en Barranquilla, pero la Ley 1727 de buen gobierno conjuró esas prácticas. Hay que mantener blindada la institucionalidad, sobre todo porque en 2026, 70.000 empresarios afiliados a las cámaras van a elegir de nuevo las juntas directivas, que tienen periodos de cuatro años.El trabajo por la formalidad ha sido fundamental, dice el dirigente gremial.iStockEn movilidad empresarial, ¿qué hallazgos recientes hay?El Observatorio de Movilidad Empresarial es una actividad permanente y dinámica. En el Congreso de Confecámaras vamos a lanzar un nuevo estudio sobre movilidad empresarial muy interesante. Lo que muestran los estudios es que solo el 7% de las empresas que se crean logran moverse de tamaño. Pero cuando son sociedades organizadas, la movilidad aumenta al 35%. Es decir, esas empresas con organización formal logran crecer cinco veces más que las que no la tienen.¿Qué avances hay en los estudios sobre economía popular?Tenemos estudios sobre economía popular y el que vamos a lanzar tiene que ver con esos negocios pequeños y medianos. Queremos mostrar que el tamaño no es obstáculo para el desarrollo empresarial, siempre y cuando se asocien a través de clústeres, incluso siendo microempresas.LE PUEDE INTERESAR: Con una tributaria 'imposible de aprobar', el PGN 2026 se pone a prueba en el Congreso¿Cómo ve la institucionalidad empresarial y gremial en Colombia?En Colombia algunos sectores han inoculado el virus de la desconfianza, y eso es muy grave porque hay que creer en las instituciones. Nosotros tenemos instituciones serias: cortes, congreso, institucionalidad gremial y cameral, y una prensa libre muy importante. Eso hay que preservarlo, porque si se pierde, como ocurrió en Venezuela, se pierde la inversión, el empresarismo y las instituciones quedan sumergidas en un mar de desconfianza. Lo que quiero resaltar es que atacar a los gremios y a los empresarios le hace mucho daño al país, porque son los impuestos generados por la actividad empresarial los que financian precisamente la atención a los sectores más vulnerables.CONSTANZA GÓMEZ GUASCA REDACCIÓN ECONOMÍA Y NEGOCIOS