Madrid, 2 de diciembre de 2024. Las agujas del reloj del antiguo salón de plenos del Senado marcan las nueve y cuarto de la mañana. Y Jaime Mayor Oreja deja atrás su asiento en la Mesa y toma la palabra desde la tribuna de oradores, que se alza sobre los cimientos de lo que hace siglos fue una iglesia. Durante diez minutos, habla del retroceso de la cultura woke y de la decadencia de la sociedad occidental, donde se quiere reemplazar "un orden social basado en fundamentos cristianos por un implacable desorden social". Pero ya no lo hace como ministro o eurodiputado. Ahora, se pronuncia como uno de los máximos exponentes de una ola ultracatólica que recorre el mundo, de este a oeste.Pocos días antes de la cumbre fundamentalista en un Senado dominado por el PP, Mayor Oreja había asistido a otro gran evento de esta entente reaccionaria en París. En este caso, al décimo aniversario de One of Us, que aglutina a decenas de colectivos "provida" –es decir, contrarios al aborto o la eutanasia– y pro "familia tradicional" –es decir, matrimonio heterosexual con hijos– completamente beligerantes con la izquierda, el feminismo o el colectivo LGTBIQ+. Una federación europea que el exministro del Interior en el Gobierno de José María Aznar ha liderado durante una década y de la que ahora es presidente de honor.El germen de One of Us, afincada en Bélgica pero con oficina en el centro de Madrid, fue una iniciativa popular europea antiabortista financiada, fundamentalmente, por dos colectivos españoles –Fundación Valores y Sociedad y Fundación Provida de Cataluña– y uno italiano –Fondazione Vita Nova–, que pusieron sobre la mesa 159.219 euros en 2014. Hoy es todo un grupo de presión en el Viejo Continente. Según consta en el Registro de Transparencia de la Unión Europea, One of Us destina a cuatro personas a hacer tareas de lobby y declara un presupuesto en 2022 de 28.323 euros. Su lista de reuniones con la Comisión Europea se limita, por el momento, a un encuentro con un miembro del gabinete de la comisaria para el Mediterráneo y la Demografía.Entre 2009 y 2018, según el informe La punta del iceberg –elaborado por el Foro Parlamentario Europeo por los Derechos Sexuales y Reproductivos–, toda la galaxia en torno a One of Us registró ingresos por encima de los 25 millones de euros. Una plataforma a la que aparecen conectados, de una u otra forma, tanto Vox como el PP. Vinculada al lobby figura, por ejemplo, Lourdes Méndez Monasterio, actual parlamentaria de la formación de ultraderecha en el Congreso de los Diputados –a la que dio el salto tras más de dos décadas en el PP– y hermana de Kiko Méndez Monasterio, uno de los hombres fuertes de Santiago Abascal.Méndez Monasterio ha sido presidenta de Familia y Dignidad Humana, uno de los muchos colectivos que orbitan alrededor de One of Us. Una asociación creada en 2008 que a día de hoy lidera Javier Puente, actual director general de Innovación del Gobierno conservador de Cantabria. No es, sin embargo, el único político en activo del PP ligado a este colectivo. En la cúpula, según consta en su propia página web, también constan el líder del PP catalán, Alejandro Fernández, o los concejales en los ayuntamientos de Madrid y Majadahonda David Pérez –consejero de Transportes en los primeros gobiernos de Isabel Díaz Ayuso– y Ana Camíns –ex secretaria general del PP de Madrid–.La Fundación Valores y Sociedad se encuentra, como hemos dicho, en el origen de One of Us. La entidad, según la información que consta en el Registro de Fundaciones, fue constituida en octubre de 2011. Entre sus fundadores, de nuevo, Mayor Oreja, al que se dice que Abascal tanteó sin éxito para la moción de censura. Y otros nombres vinculados a PP. Es el caso del ya fallecido Eugenio Nasarre, secretario general de Educación durante el primer Ejecutivo de José María Aznar y diputado durante más de una década. O de Luis Peral, consejero en los gobiernos autonómicos de Alberto Ruiz-Gallardón y Esperanza Aguirre y también vinculado a Familia y Dignidad Humana.Valores y Sociedad ha terminado diluyéndose, en la actualidad, en el nuevo movimiento ultracatólico liderado por Mayor Oreja a nivel nacional: la Fundación NEOS. La entidad, una red que se ha extendido desde la capital a más de una decena de ciudades, pretende ser la "brújula necesaria frente a la desorientación que intencionadamente genera el relativismo", la punta de lanza en la batalla cultural, el nexo de unión entre los millones de españoles que ven cómo el "falso progresismo" nos está llevando a "un desorden social sin precedentes". De ahí que hace algunos meses pusieran sobre la mesa, aunque sin demasiado éxito, un programa de mínimos en busca de una unión de PP y Vox contra el "Frente Popular".En el patronato de NEOS figuran algunos políticos retirados. Es el caso de Ignacio Camuñas, exdiputado de la UCD y uno de los fundadores de Vox, partido del que huyó en menos de un año. O de Francisco José Contreras, quien fuera diputado de la formación de ultraderecha en la pasada legislatura y uno de los negociadores de los pactos en Andalucía tras los comicios de 2018. Y como vicepresidenta de la fundación, otra histórica en esta miríada de colectivos ultras: la exlíder del PP vasco María San Gil. Un nombre estrechamente vinculado a otros colectivos de la red: desde la anteriormente citada Valores y Sociedad hasta la Fundación Villacisneros.Esta última es, junto a Valores y Sociedad y la Asociación Católica de Propagandistas, una de las impulsoras de NEOS. Promovida hace más de tres lustros por Íñigo Gómez Pineda, se trata de una entidad por cuyo patronato han pasado desde la expresidenta madrileña Esperanza Aguirre hasta los eurodiputados Isabel Benjumea (PP) y Hermann Tertsch (Vox). Y que hace poco más de un año generó una enorme polvareda en Andalucía por el convenio firmado con ella por el Gobierno de Juan Manuel Moreno Bonilla para dar charlas sobre la banda terrorista ETA en las escuelas de la comunidad.NEOS también conecta con otra de las apuestas internacionales de Mayor Oreja, el Political Network for Values, de la que es presidente de honor. Si One of Us está orientado a Europa, esta segunda tiene la vista puesta en el continente americano, de norte a sur, si bien también incluye algunos representantes africanos. En estos momentos, la preside el ultranacionalista croata Stephen Bartulica, que hace pocos meses sustituyó al ultra chileno José Antonio Kast. Y de ella forman parte políticos mexicanos, colombianos, brasileños, estadounidenses, uruguayos o argentinos. Como Francisco Sánchez, quien fuera secretario de Culto en el Gobierno de Javier Milei.El Political Network for Values, que asimismo está inscrito en el registro de grupos de presión de la Unión Europea con una dirección del centro de Madrid como dato de contacto, fue la red ultra que el pasado mes de diciembre tomó el Senado para celebrar su foro anual. Un evento que en 2023 llevó a Nueva York y en 2022 a Budapest, otro de los faros que en estos momentos guían a este tipo de colectivos. Allí fueron acogidos con los brazos abiertos. Es más, el evento, en el que se dejó ver el actor Mel Gibson, fue patrocinado directamente por el Gobierno del ultra Viktor Orbán. Y en él participó como oradora Eszter Vitályos, la actual portavoz del Ejecutivo húngaro.La capital se ha convertido en los últimos años en una especie de oasis ultra en el que se ha visto al PP intentando pescar votos de la mano de una pastora evangélica. A Madrid ha viajado ya en tres ocasiones el presidente argentino, Javier Milei, en una de ellas condecorado por Díaz Ayuso. Y en Madrid celebró el pasado mes de febrero su cumbre Patriotas por Europa, que aglutina a buena parte de la extrema derecha del Viejo Continente.Ignacio Arsuaga fue uno de los intervinientes en aquella cumbre fundamentalista. Un discurso que dedicó a los "campeones", aquellos parlamentarios "comprometidos con la vida, la familia y la libertad". "Los campeones están absolutamente comprometidos con nuestros valores y son duros. No tienen por qué estar en la posición de liderazgo dentro de su partido o de su grupo parlamentario. [...] A veces introducen legislación y otras veces fuerzan una votación para que todos los miembros del Parlamento tengan que definir su posición", lanzó el español. Entonces, hablaba como cara visible de CitizenGo, la marca internacional de Hazte Oír.Esta es otra de las organizaciones clave en la expansión de un ultracatolicismo que ha ido ganando fuerza al calor de la ola reaccionaria que recorre el mundo. La entidad, a la que se vincula con la secta El Yunque, nació a comienzos de siglo. Y se expandió durante los mandatos de José Luis Rodríguez Zapatero al calor de las protestas contra el aborto, la eutanasia o el matrimonio entre personas del mismo sexo. Tanto, que en 2013 el ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz –ferviente católico–, la declaró asociación de "utilidad pública" al entender que su actividad promueve "el interés general" –una condición que el Ministerio del Interior de Fernando Grande-Marlaska retiró en 2019–.Se trata de un lobby potente. En 2024, este colectivo recaudó 1,9 millones de euros, entre donaciones y aportaciones de sus socios, mientras que CitizenGo, su red internacional en forma de fundación inscrita en el registro de grupos de presión europeo bajo una dirección ubicada en pleno centro de la capital, 6,5 millones. Y también, estrechamente vinculado a Vox. Por la Junta Directiva de Hazte Oír han pasado desde el anteriormente mencionado Francisco José Contreras –tras obtener escaño en 2019 se dio de baja en la organización– hasta Gador Joya –quien fuera diputada de la formación de ultraderecha en la Asamblea de Madrid– o Álvaro Zulueta –que ha ido en las listas electorales del partido–. Un colectivo por el que también han pasado desde la actual presidenta de las Cortes Valencianas, Llanos Massó, hasta el portavoz de Vox en la misma Cámara, José María Llanos.