El Valencia Basket y el Real Madrid protagonizaron la gran final de la Minicopa Endesa en un escenario espectacular como el Roig Arena, que presentó un ambiente increíble con la ciudad volcada y numerosas aficiones desplazadas para vivir una jornada única de baloncesto formativo. El conjunto taronja regresaba a una final veinte años después de la disputada en la temporada 2005-06, en un duelo que reeditaría el enfrentamiento de la fase de grupos, donde ambos equipos se jugaron el liderato del Grupo A. Seguir leyendo....