Un estudio reciente modela un escenario extremo que casi nunca se discute fuera del ámbito académico: un océano sin fitoplancton, sin bacterias y sin redes biológicas capaces de absorber CO₂. Las simulaciones apuntan a una acumulación acelerada de carbono en la atmósfera y a un aumento de temperatura mucho más rápido del que ya estamos viendo.