Nieves Álvarez: «En el Real Madrid nos cuesta encajar las crisis»

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Aparenta ser muy deportista. Sí. Desde muy pequeña, mi padre nos inculcó la pasión por el deporte. Sobre todo, por el atletismo. Llegan los Juegos Olímpicos, y a mí no me separas del televisor. Soy capaz de parar el mundo por ver una final de los 100 metros. ¿Es atleta? Era muy buena en los 100 y 200 metros y en los 4x100, porque era muy rápida. Mi padre nos llevaba todos los fines de semana a la Casa de Campo. Él hacía maratones y también nos introdujo en la marcha. Mis amigos se ríen conmigo porque hay técnicas para correr y me pongo muy nerviosa cuando veo a la gente hacerlo mal. Pienso: «¡se van a lesionar!». También entreno en el gimnasio con un método llamado Tracy Anderson. Vuelva por unos segundos a ese recuerdo especial que guarda en su memoria. Montones, porque mi padre nos inculcó, también, la pasión por el fútbol y por el Real Madrid. A mis hijos, en cuanto nacían, les traía la camiseta del equipo. Esos momentos de rivalidad entre el mayor de mis chicos, que es del Madrid, y el pequeño, que es de la Roma. O la final de Champions de Lisboa , con mi hijo Adriano. La del gol fuera de hora de Ramos. Pues es curioso porque el gol de Ramos me lo perdí. Estaba pendiente de ir saliendo y en ese momento, mi hijo empezó a gritar gooool y a llorar. Son momentos únicos, aunque no lo vi. ¿Qué tipo de aficionada es? Emocional. Sólo si me invitan al palco me contengo. Soy de ponerme la bufanda y muy disfrutona. Pero siento empatía con el rival. No me va la vida si se pierde. ¿No siente algo de pelusilla viendo cómo el Barcelona se construye con chicos de la casa? A mí me encanta ver a esos equipos que tienen semejantes canteras y que dan oportunidades a esos jóvenes con tanta hambre. Es que, ante eso, sólo puedes aplaudir. Chapeau. Es usted una madridista atípica. Estamos muy acostumbrados a las victorias y nos cuesta encajar las crisis, pero estamos encauzándonos hacia una nueva era. Ganar al Benfica, ayuda. ¿Va a ganar algo su Madrid este año? Esta es una temporada complicada. Y no, no estamos preparados. Somos tan exigentes… Yo veo a Simeone que lleva 15 años ahí. Hay que dar tiempo a construir un proyecto y un vestuario. Todo es producto del trabajo en equipo. No se puede ganar con un jugador. Y eso lo tiene que entender el vestuario, que hay que trabajar todos para brillar más. Alguien que, como usted, ha logrado alcanzar el techo del éxito ¿es más capaz de entender que, ni en la moda ni el fútbol, es oro todo lo que reluce? Y en cualquier tipo de trabajo. Pero es cierto que una modelo o un futbolista, en ocasiones, pasas de ser una persona normal a verte rodeada de hoteles de lujo, empezando a ganar mucho dinero, lejos de tu familia y solo. Porque puedes tener a mucha gente a tu alrededor, pero estás solo. Añoras a tu familia. Y hoy es más fácil porque tienes el móvil, pero yo solo podía hablar con mi madre cuando llegaba a mi apartamento, compartido con ocho modelos más y me tocaba el turno de teléfono. Es muy difícil. La familia es lo único innegociable en la vida. Me doy cuenta de que muchos deportistas de élite se casan o tienen hijos muy jovencitos. Y siempre pienso que es la manera de que tu vida es lo más normal posible, porque te da estabilidad. Es vivir en el alambre, siempre. Estos días me fijaba en Ilia Malinin, el patinador estadounidense que se quedó sin medalla en los JJOO de Milano-Cortina. Todas las expectativas en lo más alto. La cabeza, a veces, te juega una mala pasada. No puedes controlar todo. Y hay que entender que hay mucha gente que puede tener problemas, depresiones. En fin, que te cambia tu mundo. ¿Cuáles son sus deportistas favoritos? Michael Jordan. Me encantaba Ussain Bolt. Simone Biles. La Quinta del Buitre, porque en esa época empezó mi afición por el fútbol. Sobre todo, deportistas que trascienden al deporte un que transmiten valores, como Rafa Nadal. Tienen un impacto muy positivo en la sociedad. Ya estaba tardando mucho en salir Nadal… Es que nos ha hecho vibrar como nunca. Durante mucho tiempo. Y, a nivel personal, tiene una calidad humana extraordinaria. ¿Quiénes serían los deportistas más elegantes? Roger Federer. Xabi Alonso es un hombre muy elegante, también. Zidane. Y Michel González. No sólo es cuestión de ponerte una ropa u otra. La elegancia es la armonía de la persona y su educación. Pues eso nos acota mucho, cierto. Me gustan los deportistas que no tienen necesidad de entrar en el enfrentamiento o polémica gratuita. Eso no lo soporto. Alguno necesitaría un buen estilismo, sí. Desde lo puramente estético ¿es necesario que algunos vistan como si fueran de carnaval? Bueno, si se sienten bien así, pues está bien. Hay que atender a las personalidades de cada cual. Los hay que, si les intentas vestir más clásicos, se verán disfrazados. ¿ Se imagina una semana de la moda en el Santiago Bernabéu? ¡Uf! Ya la estoy imaginando, esa pasarela maravillosa, de portería a portería. Ya la veo. Todo el estadio lleno, con lo mejor de la moda española. No estaría nada mal. Pero sin hacer ruido, que hay vecinos. Vaya. Yo ya me estaba imaginando la música, a los lados de la pasarela, algo parecido a una Superbowl… ¿Qué opinión le merece el intrusismo de los futbolistas como embajadores de las grandes marcas de lujo? Antes, la imagen de esas grandes marcas éramos las modelos. Luego, se abrió a actores y actrices. Incluso en la cosmética. Y los deportistas son referencia mundial ¿quién no conoce a un futbolista? Beckham o Nadal fueron imagen de Armani. Si quieres imagen y publicidad coges a personajes como ellos. ¿Por qué no? ¡Qué generosa es usted! Espero que se den cuenta que posar no es tan fácil como parece.