Imagínate que estás en 1988. Son las 9 de la noche. Llevas dos horas atascado en la misma mazmorra de The Legend of Zelda. No hay internet. No hay YouTube. No hay foros. Solo tú, tu NES y una frustración que ya empieza a doler de verdad.¿Qué haces? Pues muchos niños de esa época hicieron lo más lógico del mundo: tomar el teléfono y llamar a Nintendo.Sí, Nintendo tenía una línea de ayuda de verdadY no era un buzón de voz con música de fondo. Era un servicio real, con personas reales al otro lado. Empleados capacitados especialmente para sacarte de cualquier apuro en cualquier juego.Se llamó Nintendo Power Line —también conocida como Nintendo Tip Line— y estuvo activa desde 1987 hasta 2005. Casi dos décadas respondiendo llamadas de jugadores desesperados. Ese dato, solo ese, ya dice mucho. Llamó a Nintendo… para saber cómo vencer a un jefe.En los años 80, si estabas atrapado en The Legend of Zelda, podías contactar con la línea directa oficial de Nintendo y hablar con un «Consejero de juego» pago que te guiaría paso a paso a través de las mazmorras.En su… pic.twitter.com/vxgmaSsip2— Diccionario VIP (@DiccionarioVIP) February 20, 2026Los Consejeros de Juego: el trabajo más envidiado de los 90Los empleados de esta línea tenían un título oficial muy en serio: Game Counselors o Consejeros de Juego. Y para llegar a serlo, no bastaba con ser bueno jugando. Había que pasar por ocho semanas intensas de entrenamiento.Erich Waas, uno de esos consejeros que empezó en 1990 —y que luego llegaría a ser vicepresidente en Bethesda— lo describió así:Durante el primer mes, todo lo que hice fue jugar a los juegos más populares del momento. Nos enseñaban a dar pistas, no a soltar respuestas que arruinaran la experiencia.Eso es… bastante bonito, ¿no? Spoilers, cero. Pistas justas para que siguieras disfrutando.Un ejército de expertos con chaqueta de NintendoEn su mejor momento, el equipo contaba con unas 250 personas trabajando en diferentes turnos. Cada consejero estaba especializado en ciertos títulos. Si el tuyo no sabía la respuesta, te transfería con alguien que sí. Como si fuera una central de inteligencia gamer.Y para colmo de la historia, llevaban una chamarra de cuero con el personaje de Nintendo en la espalda. Eran estrellas. Cuando salían a la calle con esa chaqueta, los fans los reconocían. Algunos niños soñaban —literalmente— con tener ese trabajo cuando fueran grandes.¿Y cuánto costaba pedir ayuda?Al principio el servicio era gratuito. Pero el éxito de Nintendo fue tan brutal que las llamadas se dispararon y muy pronto empezaron a cobrar por minuto.El precio llegó a ser de $5.99 USD el minuto, lo que equivale a unos $12 USD actuales ajustando por inflación. Sí, bastante caro para 1990. Y aun así, en 1993 se registraron más de 42 millones de preguntas.Eso significa que los papás de medio país estaban pagando esa factura telefónica sin saber muy bien por qué. Más de uno se llevó un susto cuando llegó el recibo.La base de datos que lo sabía todoCon el tiempo, los consejeros dejaron de depender solo de su memoria y sus notas. Crearon una base de datos interna a la que llamaron ELMO, con información de todos los juegos y situaciones posibles. Un repositorio gigante de conocimiento gamer, construido a mano, juego por juego.Era, básicamente, una Wikipedia de Nintendo antes de que existiera Wikipedia.¿Qué quedó de todo esto?El servicio cerró en 2005. Para entonces, internet ya lo había cambiado todo. Los foros, las guías en línea, los tutoriales en video… habían hecho que llamar a alguien por teléfono para pedir ayuda en un videojuego pareciera cosa de otra era.Y lo era. Pero qué era tan bueno. Porque detrás de cada llamada había una historia real: un niño frustrado, un papá desconcertado marcando el número, y al otro lado alguien que —con calma, con pistas y sin revelar demasiado— te devolvía las ganas de seguir jugando.Eso es algo que ningún algoritmo ha podido replicar del todo bien.Fuente: XThe post Game Counselors de Nintendo, la historia del trabajo gamer más codiciado de los 90 first appeared on PasionMóvil.