Dos días de fiesta concedió Hansi Flick a sus muchachos tras la derrota de Girona, la segunda consecutiva tras el varapalo copero ante el Atlético. Él y ellos necesitaban desconectar y entregarse a un ejercicio de introspección mientras buscaban soluciones para frenar la dinámica perdedora. En el reencuentro, Flick abrió "un canal de comunicación al mismo nivel, abierto y sincero" para preguntar y compartir a qué conclusiones habían llegado todos.Seguir leyendo....