Ferran Torres (Valencia, 2000) es una de las piezas clave del F.C. Barcelona. El delantero del conjunto de Hansi Flick se ha convertido en el último año en un jugador decisivo tanto dentro del equipo como en la Selección. Este lunes, el futbolista visita 'El Homirguero' junto a su compañero de equipo Pedri González para charlas sobre sus objetivos actuales en el equipo catalán, así como de cara al próximo mundial. En el programa también suelen surgir conversaciones con Pablo Motos y las hormigas sobre temas más personales, así como curiosidades o anécdotas de las que el público no suele saber. Te contamos un poco más sobre Ferran Torres, haciendo una pequeña trayectoria por su carrera pero también por un lado algo más privado o desconocido. Ferran Torres llegó al Barcelona en 2021 procedente del Manchester City de Pep Guardiola por 55 millones de euros. El valenciano aspiraba a ser uno de los pilares del equipo catalán, pero el rendimiento no fue el esperado y una lesión le acabó por apartar de ese camino. Ese problema físico le impidió volver a su mejor nivel y fue entonces cuando aparecieron las dudas en torno al futbolista y que le afectaron también a nivel psicológico, como él mismo ha confesado en alguna entrevista. Por ejemplo, la anterior vez que estuvo en 'El Hormiguero' explicó que pasó «una faceta a nivel de mente un poco plof». Es por ello que el futbolista decidió acudir a un psicólogo y hablar abiertamente de ello durante el programa: «Ponerte en manos de profesionales no es algo malo, es algo que se tiene que naturalizar más». «El año pasado fue duro, tuve una lesión y un momento en el que no tenía bien del todo la cabeza, pero ahora creo que es el mejor año de mi vida», confesó a finales de 2023. El futbolista ha resumido esta etapa de su vida como la de «un pozo sin fondo» del que no sabía «cómo salir». Precisamente de esta complicada etapa salió su apodo como 'Tiburón o 'Ferrantheshark' que le pusieron sus propios compañeros. «Ambición y ganas de mejorar», explicó en 'El Hormiguero' antes de asegurar que se siente muy identificado con este animal. «Es la mentalidad que siempre he tenido y que ahora ha dado sus frutos porque dentro del campo se refleja», contó en una entrevista en 'El Periódico'. Sobre su terapia psicológica, el jugador explicó a 'La Vanguardia' que habla de todo con su terapeuta, «también de mi vida privada». Esta también estuvo en el foco durante mucho tiempo ya que estuvo saliendo con Sira Martínez, hija de Luis Enrique, exseleccionador de España. Desde entonces podría ser que el amor haya llamado de nuevo a la puerta del fubolista pues, según recoge 'El Español', Ferrán estaría saliendo con Lucía Domenech, ya que se le vio paseando con ella por La Roca Village, siendo también con la que antes acudió a las finales del Premier Padel Tour, tal como indicaba el influencer Javi de Hoyos. Esto se pudo ver en un vídeo en el que también aparece Pedri de la mano con la que sería su pareja en la competición de pádel. Fuera de los terrenos de juego, Ferran Torres tiene otras grandes pasiones. Los perros han formado siempre parte de su vida y cuando puede comparte algunas fotos en sus redes sociales de las rutas que hace junto a ellos. De hecho, Torres colabora con la ONG 'Wild at Heart Foundation' que busca el bienestar de estos animales y le da cobijo a los canes callejeros. Por su parte, el jugador del Barcelona tiene dos perros adoptados. Además, es un gran aficionado a los videojuegos. En una entrevista con Jordi Wild, aseguró que con Fornite lo suyo llegó a ser obsesión. «Se me fue la cabeza. Un día estive 17 horas seguidas jugando. Cenaba y comía mientras jugaba. Fortnite me pegó muy fuerte», explicó. Incluso pensaba en acabar el entrenamiento para volver a jugar o en distintas técnicas para mejorar sus habilidades. También, durante la pandemia, fue un gran jugador de 'Call of Duty'. Superados los problemas que arrastró debido a la lesión, ha vuelto a ser un jugador importante en el último año en el Barcelona, lo que le valió la llamada de Luis de la Fuente para participar en la Eurocopa 2024, donde la Roja se llevó el gran trofeo.